19/08/2026
La mayoría de las conversaciones de trabajo no son escucha real sino turnos para hablar disfrazados de diálogo.
Si mientras la otra persona habla, ya estamos armando la respuesta...debo decirte algo: eso no es escuchar, es esperar.
Un ejercicio simple para notar la diferencia: la próxima vez que alguien de tu equipo te cuente un problema, esperá 3 segundos antes de responder. El simple hecho de hacer la pausa (aunque ya tengas la respuesta formulada en tu mente) le da a tu cerebro el tiempo justo que necesita para terminar de procesar lo que acaba de pasar. No sólo lo que nos dijeron, sino también poder incorporar otra información del contexto que se podría estar pasando por alto.
Ese silencio incómodo es exactamente donde pasa la escucha real.
¿Te animás a probarlo en tu próxima reunión? Contame cómo te fue 👇