19/04/2020
El lunes próximo entrará en vigor un permiso de circulación obligatorio y específico para todas las personas mayores de 70 años. No se permitirá circular por la vía pública, salvo para los casos de cobro de jubilación, tratamiento médico y vacunación. De lo contrario habrá que pedir un permiso al 147, válido por sólo 24 horas.
Sabemos de los riesgos que corren los mayores de 70, pero también de la conciencia que pueden adquirir y han adquirido para cuidarse. Estas medidas subestiman esa capacidad, van en contra del principio de autonomía que rige para todo adulto, y como señaló Ángela Merkel: “encerrar a nuestros mayores como estrategia de salida a la normalidad es inaceptable desde el punto de vista ético y moral”.
Esta medida es consecuencia de un prejuicio fuertemente arraigado en nuestra sociedad sobre la vejez: el viejismo. Entendemos este prejuicio como un conjunto de creencias y estereotipos negativos basados en la edad de una persona o grupo, que carece de asidero científico, produce una descalificación social y un efecto altamente perjudicial sobre las personas que transitan esta etapa vital. Hoy, esta medida, pone en duda la capacidad intelectual para poder cuidarse.
Reclamamos que se derogue esta medida y se califique al adulto y mayor como un sujeto capaz y responsable.
Cátedra Psicología de la 3ra Edad y Vejez
Facultad de Psicología, UBA