07/03/2014
Esta bandera y lucha bien alta, HOY A LAS 18hs en Colon y Gral. Paz!!
7 de Marzo, DÍA de la VISIBILIDAD LÉSBICA, NATALIA “PEPA” GAITÁN, PRESENTE!!!
Hace 4 años en Córdoba “La Pepa” Gaitán fue asesinada por el padrastro de su novia. “Me la mataron como a un perro” decía Graciela, su mamá, porque de un escopetazo, aquel le quitó la vida por el simple hecho de ser lesbiana. El asesino fue condenado a 14 años de prisión por homicidio simple, sin estar mencionado en la sentencia el factor que lo motivó a disparar: la Pepa era mujer y lesbiana, además de que su expresión de género rompía con los roles asignados al nacer. Ella vivía en un área humilde de la periferia de la ciudad de Córdoba, donde la discriminaban, estigmatizaban por su masculinidad y a donde la policía llegó cuando la Pepa estaba casi desangrada.
Lo violento del caso no termina allí, la policía cordobesa y la justicia de De la Sota exigieron que su cuerpo fuera sometido a una autopsia para determinar “la verdadera causa de la muerte” y detectar si la joven se encontraba, antes de morir, bajo el efecto de “alguna droga”, alcohol, o si alguna otra causa había provocado el fallecimiento más allá del impacto del escopetazo.
Este crimen es expresión de la violencia y la discriminación que sufre la comunidad LGTBI diariamente. El ¨orgullo¨ que trajo la sanción del Matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de Género, son una gran conquista del colectivo LGTBI que contrasta con casos como éste, que son moneda corriente en los barrios, donde se nota que los aires de ¨igualdad¨ no llegan a estos sectores, donde no sólo la policía mata a un pibe cada 28 hs sino que estas historias quedan ocultadas y a lo sumo son conocidas como ¨crímenes pasionales¨ o ¨violencia doméstica¨.
Las mujeres somos un grupo social históricamente oprimido y estigmatizado, por el simple hecho de ser mujeres; y eso es peor aún para las mujeres lesbianas y pobres, como La Pepa. Lo mismo ocurre con las compañeras trans, que aún siguen viéndose arrojadas a la situación de tener que prostituirse para sobrevivir, ya que la discriminación laboral persiste por parte de las patronales y el Estado.
Este 7 de marzo saldremos a la calle con nuestras compañeras de Pan y Rosas a denunciar estos casos, porque la lesbofobia también es violencia de género. Hay que luchar en contra de este Estado de empresarios y sus instituciones, como la Iglesia, que imponen modelos de lo que debemos ser y alientan la discriminación. Hagamos escuchar un fuerte rechazo a la lesbotransfobia y al sistema heteronormativo.
BASTA DE HOMOLESBOTRANSFOBIA! EDUCACIÓN SEXUAL LAICA, CIENTÍFICA E INTEGRAL EN TODAS LAS ESCUELAS! SEPARACIÓN YA DE LA IGLESIA DEL ESTADO!