26/04/2026
🚨FIRMAS QUE CONDENAN: EL RECTOR PARMETLER Y EL DOBLE DISCURSO QUE LO EXPONE.
En el complejo tablero de la política universitaria, existen jugadas que exceden lo estratégico para rozar lo escandaloso. La Universidad Nacional de Formosa (UNaF) atraviesa hoy una de esas horas oscuras donde el relato oficial choca de frente contra la frialdad de los expedientes. El protagonista de esta contradicción es el Rector Augusto César Parmetler, quien en un intento desesperado por reescribir la historia administrativa, ha comenzado a desconocer los procesos de "ordinarización" docente que él mismo parió, nutrió y rubricó.
Las pruebas no son versiones de pasillo: son documentos públicos que hoy funcionan como una sentencia a su credibilidad.
⚠️La prueba del engaño: Su propia firma como sello de impunidad.
El análisis detallado de la Resolución H.C.S. N° 073/2023 es demoledor. No se trata de un papel traspapelado, sino de un acto administrativo de máxima jerarquía, emitido el 6 de julio de 2023. En el folio 5 de dicho documento, luce la firma autógrafa de Parmetler, validando la regularización de cargos bajo el Artículo 73 del Convenio Colectivo de Trabajo (Decreto P.E.N. N° 1246/2015).
Lo que hoy el Rectorado intenta presentar como una "irregularidad" o un "error de procedimiento", fue en realidad un plan sistemático ejecutado bajo su presidencia. El documento cita explícitamente la Resolución Rectoral N° 0782/2023 y el aval de Comisiones Ad Hoc creadas a medida de su gestión. ¿Cómo puede un Rector desconocer hoy lo que él mismo ratificó con su sello personal? La respuesta es política: lo que ayer servía para consolidar poder, hoy le resulta un lastre incómodo.
⚠️Un ataque a la institucionalidad: Decanos en la mira.
El doble discurso de Parmetler no solo afecta a docentes individuales, como el caso del Prof. Olmedo Alfredo Rafael, cuya designación pasó por todos los filtros jurídicos que el propio Rectorado hoy pone en duda. La ofensiva es más profunda: al desconocer estas resoluciones, Parmetler está impugnando la legitimidad de las autoridades de las facultades de Humanidades, FAEN y Recursos Naturales.
Esta "amnesia selectiva" coloca a la universidad en un estado de indefensión jurídica. La encrucijada para el Rector es de hierro:
•☑️Si las resoluciones son válidas, su desconocimiento actual constituye un incumplimiento de los deberes de funcionario público y una persecución abierta contra la carrera docente.
• ☑️Si sostiene que son nulas, está admitiendo ante la sociedad y la justicia que durante años firmó actos administrativos espurios, lo que lo posiciona como el principal responsable de una estafa institucional masiva.
⚠️El rol de los asesores: El silencio de los cómplices.
No se puede omitir el papel de los asesores legales que rodean al Rector. Resulta inverosímil que una estructura jerárquica permita que resoluciones "sin sustento" —según el discurso actual— lleguen a la firma del Rector, se notifiquen por Recursos Humanos y se registren oficialmente. Lo que queda a la vista es una estructura de obediencia debida que hoy intenta borrar con el codo lo que escribió con la mano para salvar el pellejo político de una conducción desgastada.
❇️ Conclusión: La crisis de fe en la universidad pública.
Cuando la máxima autoridad de una casa de altos estudios utiliza la normativa como un chicle que se estira o se corta según la conveniencia del momento, lo que muere es la confianza en la institución. La UNaF no es una escribanía personal de Parmetler; es un ente público regido por leyes que él mismo juró defender.
El documento fechado el 25 de julio de 2023, con el sello de "NOTIFICADO", es el certificado de defunción de su relato. Desconocer hoy la estabilidad de los docentes es un acto de cobardía administrativa. La comunidad universitaria y la justicia tienen ahora la palabra: los documentos ya hablaron y la firma de Parmetler es, sin lugar a dudas, su principal condena.