15/04/2026
Gracias a los caballos…
por su presencia sin apuro,
por su manera honesta de habitar cada instante.
Gracias por no disfrazar lo que sienten, por su sensibilidad, por percibir lo que a veces nosotros mismos no vemos, y devolvernos, con suavidad, al eje.
Gracias por sostener procesos, por acompañar emociones, por quedarse… incluso cuando nosotros no sabemos cómo.
Gracias por cada encuentro, por cada aprendizaje silencioso, por cada huella invisible que dejan en nosotros.
Queremos agradecer muy especialmente a por su alma generosa y por todo el amor que le brindo a su yegua "Puna".
También a la que cada día nos da su apoyo para realizar nuestra actividad con libertad y respeto.