Consideramos la Extensión Universitaria como un paso necesario en la articulación entre la Universidad y los Sectores Populares. La extensión es un concepto que viene de larga data en la universidad, y es en sí mismo un concepto problemático. Implica que por un lado está la universidad y por el otro el pueblo hacia el cual ésta tiene la generosidad de extenderse. Este fenómeno se halla inextricabl
emente ligado a otro -también muy problemático- que rige la educación universitaria desde hace ya algún tiempo: la voluntad de formar profesionales que satisfagan las necesidades del mercado. Reflexionando con Paulo Freire, la palabra misma extensión se asocia a “transmisión”, “entrega”, “donación”, “mesianismo”, “mecanicismo”, “invasión cultural”, “manipulación”, etc. De éste modo plantea que el concepto de extensión no corresponde a un quehacer educativo liberador y sólo puede adoptarse si se toma a la educación como “domesticación”. Educar y educarse en la práctica de la libertad, nos dice, no es extender algo desde la “sede del saber” hasta la “sede de la ignorancia” para “salvar”, con éste saber, a los que habitan en ella, sino que implica “comunicarse”. Por ello, consideramos importante comenzar a denominar a la “extensión universitaria” “articulación” y/o “comunicación” universidad – campo popular”
Es por ello que pensamos fundamental la importancia de que todos los estudiantes realicen prácticas de extensión-articulación. Con ellas se logra, como primer paso, la sensibilización y, a partir de aquí, la puesta en crisis de un sistema de valores pequeño burgués individualista. Esto posibilita, asimismo, que progresivamente se deje de pensar en términos de fracción social, preocupada solamente en sus necesidades e intereses, y se empiece a pelear por los intereses de todos, de las mayorías. En éste sentido, vemos la importancia de comenzar a “cruzarse” y comprender, paulatinamente, que pertenecemos a una misma realidad excluyente (aunque, por supuesto, con exclusiones diferentes).