19/06/2026
: lo que se cierne sobre nuestra Amazonía
Un riesgo que no podemos ignorar
En nuestro Caquetá existen contratos petroleros que llevan años en la sombra, esperando el momento para reactivarse: El Nogal, Sangretoro, La Ceiba y Tacacho. Estos bloques, asignados por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), tienen influencia directa sobre municipios como Albania, San José del Fragua, San Vicente del Caguán, Puerto Rico, Florencia y Belén de los Andaquíes.
No es la primera vez que estos nombres aparecen en nuestra historia reciente. Y la comunidad campesina ya sabe lo que representan.
𝙇𝙖 𝙢𝙚𝙢𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝟮𝟬𝟮𝟯
En 2023, las comunidades de San Vicente del Caguán se organizaron para rechazar la presencia de Emerald Energy (filial de la estatal china Sinochem) en su territorio. Esa resistencia tuvo un costo profundo: el 2 de marzo de ese año, en el corregimiento de Los Pozos, perdieron la vida dos campesinos y un policía en medio de la tensión social. Esa movilización, pese al dolor que dejó, logró algo importante: la ANH terminó suspendiendo varios de los contratos de Emerald Energy en la región, y el bloque El Nogal entró en proceso de terminación. El mensaje quedó claro: cuando el campesinado se organiza, los proyectos extractivos pueden frenarse.
𝐋𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐚𝐬𝐨 𝐞𝐧 𝐧𝐨𝐯𝐢𝐞𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝟐𝟎𝟐𝟓: 𝐮𝐧 𝐛𝐥𝐢𝐧𝐝𝐚𝐣𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐠𝐞𝐥𝐚𝐝𝐨
En noviembre de 2025, durante la COP30, el Gobierno colombiano anunció algo histórico: la declaración de toda la Amazonía colombiana como zona de reserva de recursos naturales renovables, libre de minería e hidrocarburos. La medida buscaba proteger más de 483.000 km² de selva —el 42% del territorio continental del país— y frenar 43 bloques de hidrocarburos y 286 solicitudes mineras que seguían en trámite en los seis departamentos amazónicos, entre ellos el Caquetá.
Sonó como una victoria. Pero hay un problema grave: esa protección no puede entrar en vigor todavía. La propia Autoridad Nacional de Consulta Previa, del Ministerio del Interior, determinó que la medida afecta directamente a 566 comunidades étnicas y campesinas, y que por ley no puede aplicarse hasta que se realice un proceso formal de consulta previa con esas comunidades. Mientras ese trámite no se complete, la declaratoria de protección queda en el papel, sin poder bloquear legalmente los proyectos extractivos.
Esto significa que, hoy, los contratos como El Nogal, Sangretoro, La Ceiba y Tacacho siguen existiendo en un limbo: ni protegidos de forma definitiva, ni cancelados de forma definitiva.
¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐨𝐲 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐚𝐥𝐞𝐫𝐭𝐚?
Estamos, además, en plena época electoral. Y la historia nos ha enseñado que estos son los momentos en los que se toman decisiones que después se materializan en los territorios durante años, muchas veces sin que las comunidades se enteren a tiempo. Un cambio de gobierno, una nueva orientación en el Ministerio de Minas y Energía, o simplemente el paso del tiempo sin que se concrete la consulta previa, pueden dejar la puerta abierta para que estos bloques se reactiven. Por eso, desde la FEAC hacemos un llamado claro: no podemos esperar a que el daño ya esté hecho para reaccionar. La protección de nuestra Amazonía depende de que la consulta previa con las comunidades se haga de verdad, con participación real, y no como un trámite de papel.
Nuestro llamado A las comunidades campesinas, indígenas y estudiantiles del Caquetá: Mantengámonos vigilantes frente a cualquier movimiento institucional, técnico o administrativo relacionado con estos bloques.
Exijamos información clara y oportuna a la ANH, al Ministerio de Ambiente y a las autoridades locales sobre el estado real de estos contratos y el avance de la consulta previa. Exijamos que la consulta previa se haga de verdad: con participación real de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, no como un formalismo para legitimar decisiones ya tomadas.
Fortalezcamos la organización territorial, porque la experiencia de 2023 nos demostró que es la única herramienta que realmente ha logrado frenar estos proyectos.No dejemos que el silencio, la desinformación o el ruido electoral nos tomen por sorpresa.
Nuestra Amazonía no es un mapa de hectáreas disponibles para la explotación. Es el territorio donde se sostiene la vida campesina, la biodiversidad y el futuro de las próximas generaciones. Defenderla no es una opción: es una responsabilidad que asumimos como movimiento estudiantil agrario.
Federación Estudiantil Agraria de Colombia (FEAC)
fuentes:
La Ceiba:https://www.anh.gov.co/documents/13765/CEIBA_EXPLORACION_Y_PRODUCCION_180110.pdf
Sangretoro:https://www.anh.gov.co/documents/13765/CEIBA_EXPLORACION_Y_PRODUCCION_180110.pdf
El Nogal:https://www.anh.gov.co/documents/13765/CEIBA_EXPLORACION_Y_PRODUCCION_180110.pdf
Tacacho:https://www.anh.gov.co/documents/13763/TACACHO_EXPLORACION_Y_PRODUCCION_101109.pdf