11/05/2026
Detectamos una cuenta en TikTok que usaba mi identidad profesional al completo.
El nombre de nuestra CEO, cargo, y marca. Todo.
Y para asegurarse de que no pudiera denunciarla, la habían bloqueado.
No fue un descuido. Fue una maniobra calculada para evadir los mecanismos de seguridad de la propia plataforma.
Lo documentamos como lo que era: un agravante.
En menos de 48 horas, TikTok eliminó la cuenta.
La suplantación de identidad digital no le pasa solo a grandes marcas ni a celebrities. Le pasa a profesionales. A directivos. A peritos. A cualquier persona cuya reputación tiene valor en el mercado.
Y el daño no siempre es visible de inmediato. A veces opera en silencio, erosionando la confianza de quienes te buscan antes de contactarte.
Lo que marca la diferencia no es si te atacan. Es lo que haces en las primeras horas.
Llevamos 19 años gestionando situaciones como esta. Cada caso enseña algo. Este enseñó que bloquear a la víctima para impedir la denuncia es ya parte del manual del suplantador moderno.
Toma nota.