16/06/2026
Práctica de recuperación de restos óseos de mamíferos.
La recuperación de restos óseos por enterramiento (o exhumación) es un procedimiento multidisciplinario que fusiona la arqueología y la antropología física. Su propósito es extraer y documentar el esqueleto y sus evidencias asociadas respetando un riguroso protocolo.
El proceso técnico estándar se divide en etapas precisas:
Localización: Detección del lugar de enterramiento, mediante la observación e inspección del terreno, y en el caso de contar con el equipo, mediante métodos no intrusivos, como georradar, detectores de metales o topografía.
Excavación: Limpieza de la superficie, colocación de retícula. Retirada controlada del suelo por capas. Se utiliza instrumental menor (espátulas, brochas, pinceles) para exponer los huesos sin alterar su posición anatómica original. Durante la excavación, también se registra, si está presente, la fauna cadavérica, principalmente para establecer la etapa de descomposición en la que se encuentra.
Registro: Levantamiento de una ficha técnica, mapeo topográfico, coordenadas geográficas y fotogrametría, fotografiando cada hallazgo exhaustivamente antes de moverlo.
Extracción y Embalaje: Retirada individual de cada elemento óseo y tamizado de la tierra extraída para recuperar piezas de menor tamaño que no se observaron durante el registro. Los restos se colocan dentro de cajas plásticas o de cartón rígido, debidamente selladas y etiquetadas para su traslado al laboratorio.
Análisis de Laboratorio: Limpieza, inventario, reconstrucción y examen antropológico para determinar perfil biológico (s**o, edad, especie), patologías y posibles causas de muerte o traumas.