20/07/2026
Aparicio Pomares: El Hombre de la Bandera que defendió a Huánuco hasta dar la vida
Cuando Chile declaró la guerra al Perú en 1879, Aparicio Pomares Hilario no dudó en ponerse al servicio de su patria. Nacido en Huánuco el 16 de julio de 1854, se alistó en el Ejército Peruano y marchó al sur para defender el territorio nacional. Integró el Batallón Huánuco N.° 17 y combatió en las batallas de San Juan y Miraflores, donde miles de peruanos resistieron con valentía la ofensiva del ejército invasor.
Lejos de abandonar la lucha tras la caída de Lima, Pomares regresó a su tierra y se unió a las fuerzas de resistencia dirigidas por el coronel Leoncio Prado. Más adelante pasó a formar parte del Ejército de La Breña, bajo el mando del general Andrés Avelino Cáceres, integrando el Batallón Huallaga N.° 12. El 10 de julio de 1883 combatió en la histórica batalla de Huamachuco, considerada el último gran enfrentamiento de la Guerra del Pacífico.
Pero su mayor legado aún estaba por escribirse.
Después de Huamachuco volvió a Huánuco decidido a continuar la resistencia. Reunió a los valientes comuneros de Chupán, Chavinillo, Obas y Pachas, organizando una fuerza que no estaba dispuesta a rendirse. Apenas un mes después, el 8 de agosto de 1883, enfrentó nuevamente al ejército chileno en el combate de Jactay, librado en las alturas que dominan la ciudad de Huánuco.
Aquel día, Aparicio Pomares se convirtió en el símbolo de la resistencia huanuqueña. Mientras sostenía con orgullo la bandera peruana, combatía con un fusil Minié y una honda, recorriendo el campo de batalla para alentar a sus compañeros. Su valentía fue recordada por quienes presenciaron aquel enfrentamiento, donde nunca dejó de avanzar ni permitió que el miedo lo venciera.
Durante el combate recibió un disparo en el muslo. A pesar de la gravedad de la herida, continuó luchando hasta que las fuerzas patriotas lograron hacer retroceder al enemigo. Solo después de la victoria fue trasladado a Rondos y posteriormente a Chupán, donde falleció días más tarde a causa de la gangrena provocada por la herida.
Su sacrificio no quedó en el olvido. Huánuco levantó un obelisco en honor a los combatientes de Jactay y el distrito que lo vio nacer lleva hoy el nombre de Aparicio Pomares, un homenaje permanente a quien entregó su vida defendiendo su tierra y su bandera.
Conocido como "El Hombre de la Bandera", Aparicio Pomares representa el espíritu indomable de Huánuco. Su historia demuestra que el amor por la patria no depende del rango militar ni de la fama, sino de la decisión de mantenerse firme cuando todo parece perdido. Más de un siglo después, su ejemplo sigue recordando que la libertad también fue defendida por héroes nacidos en los pueblos andinos, hombres que lucharon con lo que tenían, pero con un valor que el tiempo jamás ha podido borrar.
¿Crees que Aparicio Pomares merece ser reconocido como uno de los grandes héroes nacionales de la Guerra del Pacífico? Te leo en los comentarios.