05/04/2015
" Creemos que el edificio funciona. Funciona por que intentamos – mucho, algunas veces con éxito - que nada en él sea fortuito. Al contrario, todas las decisiones fueron condicionadas en grado extremo. No solo por que el presupuesto era ajustado. El proyecto implicaba intervenir en una fabrica de muchos años, sin interrumpir las operaciones. Cada vez que se abría una zanja para los cimientos encontrábamos cañerías, líneas de energía, y cosas por el estilo.
En consecuencia, la posición que tienen las cosas, implicó una negociación con todos esos estratos de preexistencia utilitaria. En nuestro país todo se usa hasta que se rompa, se entiende? No hasta que se amortice. No existen condiciones materiales que permitan tal lujo.
Por lo tanto, el edificio nuevo, que es un pabellón de oficinas, tuvo que negociar con todo esto, para conseguir lineas verticales que sean verticales y horizontales que sean horizontales. Suena fácil, pero no lo es. En realidad es como tratar de arreglar un vehículo en movimiento.
Lo fantástico es que a pesar de todo, existe un momento mágico en el que estas cosas, tan profundamente condicionadas por la realidad que las cobija, se convierten en geometría. En formas.
El parasol al norte es profundamente utilitario, pero llega un momento en que no es un parasol, es un ñanduti. Es una maquina de pintar el pasillo con sombras y luz. El voladizo, que es la visera, la galería y el canal de aguas de lluvia se convierte en una línea de horizonte. Las ventanas se vuelven marcos para mirar la luz filtrada.
En ese momento, esas cosas que son tan humildes y condicionadas, trascienden. Se vuelven algo inespecífico. Algo que no pertenece solo a Itauguá, a nuestro calor, a las realidades de una fábrica. Se vuelven geometría, y por virtud de esa transformación, crecen. Son más.
Cuando ves, entiendes y sientes eso, te emocionas profundamente. Aquí están estas cosas, limitadas por tantas circunstancias, que consiguieron ser más que lo que eran.
Es ese momento de comprensión y de modesta alegría, el que, claro, paga por todo. Por absolutamente todo"