El Instituto nació a mediados de la década del 90, con la intención de dar respuesta a la invitación de la Iglesia de analizar y estudiar los múltiples planteos de orden moral que los adelantos científicos y tecnológicos centrados en la vida humana suscitan. Así asumió “como fundamento conceptual el derecho natural y las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, estando abierto a otras formas de pe
nsamiento filosófico y científico que sean concordantes con estas bases conceptuales”. A través del Instituto se encaró el análisis de la Bioética como una disciplina universitaria, parte de la formación humanística y cristiana. Con este espíritu se encaró un extenso programa de actividades: cursos de extensión, posgrado, seminarios y una Maestría, teniendo como eje la Bioética desde una mirada personalista. Hoy, el Instituto de Bioética se siente confirmado una vez más por el Magisterio que dice que “la Bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo humano e integral” (Caritas in Veritate, 74). Siguiendo muy de cerca la realidad bioética, el Instituto de Bioética ha tomado el liderazgo en la enseñanza y en la propuesta de la Bioética personalista ontológicamente fundada y en su método triangular, analizando y desarrollando sus fundamentos de: defensa de la vida física, libertad y responsabilidad, principio terapéutico, y socialidad y subsidiariedad, siguiendo un fiel compromiso con la Cultura de la Vida y en el marco de la Civilización del Amor.