El Doctorado en Ciencias Jurídicas comporta la culminación de la carrera universitaria y ello impone extremar el rigor de las exigencias para su otorgamiento. Al resultar una expresión jerarquizada de la investigación científica, su estructura debe responder a un desarrollo ordenado y sistemático que sirva a ese objetivo, poniéndose énfasis en la tesis doctoral a través de los cursos que cada doct
orando debe realizar conforme sus antecedentes y la orientación de su tesis. Tiene la finalidad de formar investigadores y docentes universitarios de máximo nivel científico para que, abocados al estudio de un sector del conocimiento jurídico, contribuyan al desarrollo del Derecho, aporten con rigor y profundidad conclusiones originales, la solución de problemas de la realidad o la formulación de aspectos aún no incorporados al quehacer científico. La nueva modalidad “semiestructurada” tiende a poner mayor énfasis en la misma tesis doctoral al habilitar la elección consensuada entre el aspirante y las autoridades del Doctorado, de los distintos cursos que se exigen a cada doctorando. El Doctorado en Ciencias Jurídicas, el primero en crearse en toda la Pontificia Universidad, se dicta de manera ininterrumpida desde el año 1960 y ha sido objeto de distintos reconocimientos y acreditaciones vigentes por parte de la CONEAU y demás organismos estatales (Resolución Ministerio de Educación 1908/2008).