El Instituto Superior de Cooperativismo y Mutualismo nace el 28 de diciembre de 1990, y el Decreto N° 5814 de ese año le confiere la legalidad y autorización como institución formadora de nivel terciaria, no universitaria. Entre sus fundamentos para brindar esta nueva oferta educativa, el mencionado decreto cita: …”la necesidad regional de preparar profesionales capaces de dar respuesta las pro
blemáticas cotidianas de las estructuras sociales-económicas”. Se plantea la formación de “un profesional que opere como transformador social de la realidad actuando desde su puesto de trabajo conforme a los principios solidarios con espíritu crítico y creativo en la organización, administración, gestión y control de cooperativas y mutuales. Entre sus objetivos podemos citar el logro de una sociedad más justa cuyo protagonista sea el hombre liberado del temor y la miseria”[1]
Luego de ocho años, el análisis del mercado laboral demostró la carencia de un técnico que pudiera dar respuesta a requerimientos actuales con una formación adecuada y actualizada y acorde con los indicadores epocales, con los roles que la sociedad nos demanda. Surge la necesidad de optimizar la oferta educativa y se torna imprescindible formar personas especializadas en las nuevas técnicas de planificación, gestión, marketing, comercialización y administración con el fin de reconvertir a las Empresas en general y asistir al desarrollo de proyectos productivos y de servicios. En este contexto y con la intención de beneficiar a los actores sociales en una doble dimensión: alumnos y proveedores de empleo, se inserta el título de Técnico Superior en el nuevo paradigma cultural donde el verdadero eje de innovación lo constituyen las llamadas Tecnologías de Gestión. La nueva carrera es iniciada en la Institución: Tecnicatura en Cooperativismo y Mutualismo, y durante tres años pervivieron dos carreras: la Tecnicatura en Cooperativismo y Mutualismo y la iniciada, Tecnicatura en Gestión y Organización Empresarial; carrera a término. En el año 2001 se aprueba el cambio de nombre institucional por otro más abarcativo y acorde a las nuevas propuestas del Consejo General de Educación de la Provincia de Entre Ríos y en adelante se llamará hasta la actualidad: Instituto Técnico Superior de “Concordia”, Resolución Nº 4290 de ese año.