15/07/2026
La Fiesta del Vino, desde hace 23 años, es la puesta en acto de una decisión: construir de forma cogestionada una celebración comunitaria en torno a la producción del vino de la Costa.
La cogestión implica encuentro, debate, diálogo y construcción en la diferencia. Implica asumir la responsabilidad de darle continuidad a un proyecto que, desde el inicio del proceso de resurgimiento del vino de la Costa, unió los aportes de diferentes actores.
Desde hace 23 años, la Universidad aporta la mirada situada científico-tecnológica a través de proyectos de extensión y prácticas académicas, y del mismo modo hacen su aporte el Estado local y la Cooperativa de la Costa.
La Fiesta no está escindida del proceso productivo: es una construcción de diálogos que resiste la repetición acrítica de actividades inconexas y que está comprometida en dar lugar a las múltiples expresiones que aportan a conservar un vino con identidad.
Año tras año se recrea en una mesa de organización donde confluyen el Municipio y las Facultades de Trabajo Social, Agrarias y Exactas, y eso la hace única y la transforma en celebración comunitaria.
Desde Trabajo Social, a través de proyectos de extensión y prácticas de formación, se trabaja en el diseño de acciones que fortalezcan la organización cooperativa (social, memoria institucional y gestión cooperativa) y el vínculo con la comunidad.
En este sentido, en los últimos años y a partir de un trabajo conjunto, se comenzó a construir una biblioteca, un espacio de memoria cooperativa, talleres y una feria de saberes, entre otras iniciativas. Eso luego se expresa, en parte, en la Fiesta, donde confluyen la producción local, las expresiones culturales, la política pública, el arte, el diálogo de saberes, el ambiente y la vida institucional del territorio.
Esa complejidad es la Fiesta, y eso la diferencia y le asigna valor.
En tiempos de crueldad, la sostenibilidad de la vida también necesita espacios de resistencia. Asumimos la responsabilidad de seguir apostando al diálogo y a la construcción colectiva, eligiendo la alegría como trinchera.