17/07/2025
Transcripciòn del texto a continuación.
PRIMEROS ESCOLLOS A LA DESMALVINIZACION
“La hegemonía desmalvinizadora dio comienzo en forma coincidente con el cese de hostilidades, cuando los dictadores intentaron infructuosamente evitar el contacto de nuestros veteranos con una verdadera multitud que los esperaba ansiosamente en el continente. No obstante, un primer gran escollo que encontró el dispositivo desmalvinizador fue la cooperación: es decir, la generación espontánea de organizaciones libres del pueblo de veteranos y familiares. Heterogéneas y con identidades definidas —incluso marcadas por diferencias ideológicas sustanciales entre ellos—, centros y agrupaciones, resaltaban lo irrefutable de nuestra soberanía, la integridad territorial, el reclamo por la subjetividad histórica de los participantes en la guerra y la legitimidad de sus reclamos.
En su transitar, estas organizaciones establecieron verdaderos «hitos», tales como la constante prédica escolar cuyos fundamentos, en muchas oportunidades, fueron desconocidos o lisa y llanamente rechazados por algunas instituciones. Estas prácticas docentes no formales abrieron la participación en el debate a la niñez y a la juventud: en suma, se incorporaron a la memoria viva de nuestro pueblo al modo ejemplar de las grandes tradiciones orales de la Argentina.
Afortunadamente, las prácticas de las organizaciones de veteranos y familiares no fueron el único obstáculo que se le presentó al entramado desmalvinizador. De manera progresiva, espontánea, silenciosa, fueron erigiéndose monumentos, adoratorios y recordatorios, y diversas expresiones de la guerra fueron incorporándose a nuestra cultura popular; nacieron cánticos en acontecimientos públicos, y también calles, negocios de barrio, escuelas, nombres propios y hasta tatuajes que honraban la gesta de Malvinas.
Mientras una superestructura culturosa y política ocultaba y acallaba a los veteranos y sus familias, desde el sustrato social se operaban reconocimiento