El conservatorio de Morón no se queda fuera de la precaria situación de la educación pública a nivel general. El problema principal, la falta de un edificio único y en condiciones para el aprendizaje musical, deja cada año a cientos de aspirantes sin posibilidad de ingreso y superpoblación de las aulas para quienes logran entrar. Esto no tiene otra explicación posible que la falta de presupuesto p
ara la educación pública y peor aún para la educación artística. Es que tanto el gobierno nacional como el gobierno de provincial, coinciden darle prioridad al pago de la deuda externa usuraria y la entrega sistemática de subsidios millonarios a empresas privadas, como a los vaciadores del tren, que a invertir en los derechos mas básicos de la población, como los son la salud y la educación publica. Por esa misma razón ninguno de estos gobiernos puede hacer frente al reclamo docente cuyos salarios son devorados por una inflación que supera el 40%. La falta de presupuesto también se expresa en instrumentos en malas condiciones, falta de horarios para cursos, de aulas para practicar, de profesores que cubran licencias, como también falta de profesores que cubran materias de las nuevas carreras (educación musical por ejemplo) y aún también en la situación laboral de los músicos que debemos pagar por tocar en la poca cantidad de espacios que están manos privadas. Al ajuste contra la educación y la cultura se le suman las reformas curriculares que imponen la LEN y LES menemistas ahora profundizadas por el modelo “Nacional y Popular”. El reclamo del Conservatorio es histórico: hace décadas que funcionarios de todos los niveles y gobiernos hacen oídos sordos e incumplen repetidas promesas. Por eso, frente a esta situación, somos los estudiantes los que tenemos que hacer valer nuestros derechos mediante una organización independiente de la dirección y del Estado. Frente a experiencias anteriores fallidas, los invitamos a construir un centro de estudiantes que se organice para luchar por nuestros derechos!!