12/08/2025
Paremos el ajuste en la UNM
La política del Gobierno Nacional de Javier Milei hacia las universidades públicas y el sistema científico en general se ha expresado públicamente a través del desfinanciamiento y la asfixia presupuestaria, pero también de una prédica centrada en el desprestigio de lo público estatal como sinónimo de corrupción e ineficiencia.
Ambas dimensiones están conectadas. Es más, no sería posible una sin la otra. La retórica agresiva contra el estado tiene correlato en las decisiones que se adoptan respecto a la salud y la educación públicas, las políticas sociales, las instituciones que asisten a la discapacidad, el sistema previsional y la obra pública, entre otros.
De parte de la sociedad argentina, se han presentado diferentes respuestas, más o menos organizadas, frente a estas agresiones con un apoyo diferencial de parte de la población según sea el caso. Las universidades públicas son una referencia en este sentido, ya que han podido articular respuestas masivas en las calles y en las aulas e iniciativas legislativas (pese al veto presidencial) para sostener el sistema.
Si no hubiera existido una respuesta orgánica y unitaria de parte de la comunidad universitaria y apoyo masivo la sociedad, probablemente estaríamos en peores condiciones aún. De todos modos, el daño es concreto y visible: obras paralizadas, becas anuladas, salarios depreciados, investigaciones interrumpidas, emigración de profesora/es de investigadore/as de larga trayectoria.
Esta situación, terrible para la universidad pública argentina, puede profundizarse según los resultados electorales que se sucedan en estos meses y la capacidad de resistencia que expresemos quienes estamos siendo brutalmente ajustados.
Adicionalmente en nuestra Universidad Nacional de Moreno se sucede desde el año pasado un proceso brutal de ajuste interno que realizan las autoridades de la propia universidad. En sus despachos borran con el codo, lo que escriben en público.
Se han despedido docentes de larga trayectoria, se dan de baja contratos, se reducen dedicaciones, se cierran comisiones, se anticipan jubilaciones, se virtualizan algunas materias, se suspenden becas y se ejerce una presión constante sobre las ya castigadas espaldas de las y los trabajadore/as docentes y no docentes.
La explicación que esgrimen las autoridades, además del ajuste del Gobierno Nacional, es la necesidad de cubrir cargos docentes en las nuevas carreras creadas en la UNM, derecho y diseño. Es decir, la reducción de la planta docente del resto de las carreras sustenta la creación de los nuevos cargos en estas carreras.
Como organización gremial que representamos los intereses de las y los docentes en su condición de trabajadora/es afirmamos que:
El ajuste del Gobierno Nacional no puede encontrar mecanismos internos de aplicación en las propias decisiones que adopten las autoridades de la UNM.
La gestión de la Universidad es la (ir)responsable de haber creado carreras nuevas sin el respaldo presupuestario correspondiente.
El trabajo y el salario no pueden ser variables de ajuste interno.
La declaración de emergencia presupuestaria vigente en la Universidad requiere mecanismos de información y participación plena por parte de la comunidad universitaria y de las organizaciones gremiales.
La unidad de todos los actores de las Universidad debe superar el conflicto interno que promueven las propias autoridades de la UNM con estas medidas.
Basta de ajuste y maltrato en la UNM. El ajuste de Milei lo detenemos con lucha y unidad de la comunidad universitaria de Moreno.
ADUNM CONADU