25/07/2025
RECONOCIMIENTO JURÍDICO A LA PERSONERÍA RELIGIOSA
Declaración del CALIR sobre el Decreto 486/2025
El Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR) expresa su valoración positiva respecto del Decreto 486/2025, publicado el 22 de julio de 2025, mediante el cual el Poder Ejecutivo Nacional insta a las autoridades provinciales a adoptar las medidas necesarias para facilitar el cumplimiento de las obligaciones legales por parte de las iglesias, confesiones, comunidades y entidades religiosas reconocidas como personas jurídicas en los términos del artículo 148, inciso e), del Código Civil y Comercial de la Nación.
Este decreto no introduce una nueva figura legal, pero sí promueve la implementación efectiva del reconocimiento jurídico ya previsto por el Código, en particular en lo relativo al cumplimiento de las normas contables y a la posibilidad de que aquellas entidades religiosas que hayan adoptado otras formas jurídicas —como asociaciones civiles o fundaciones— puedan transformarse voluntariamente en personas jurídicas religiosas, conforme a su naturaleza y estatutos propios.
El CALIR considera que esta disposición representa un avance en la consolidación práctica del principio de libertad religiosa, así como un aporte a la mejora de la seguridad jurídica y la transparencia administrativa. Sin embargo, sigue estando pendiente el dictado de una ley de libertad religiosa que sustituya a la anacrónica ley nacional 21.745 y garantice plenamente ese principio.
Asimismo, valora que el decreto reconozca las dificultades que muchas organizaciones religiosas han enfrentado debido a la falta de regulación específica en el ámbito de las jurisdicciones locales, y que promueva una coordinación federal destinada a superar tales obstáculos. Valoramos que algunas provincias ya hayan tomado medidas en el sentido que ahora se propicia.
El CALIR reafirma su disposición a acompañar la implementación de esta iniciativa, y renueva su compromiso con la construcción de un régimen jurídico respetuoso de la diversidad de convicciones, que afirme la autonomía de las iglesias, confesiones, comunidades y entidades religiosas, y reconozca el lugar legítimo que estas ocupan en la vida de nuestra sociedad.