Nació sin un día preciso, allá en la década del ’50, cuando el fundador de la Carrera de Psicología, el profesor Jaime Bernstein, ubica en el Plan de Estudios la cátedra “Personalidad” y Sofía Slullitel dicta y enseña el Psicodiagnóstico de Rorschach. Esa instancia, unida al compromiso y al fervor puesto en la enseñanza del Rorschach desde el comienzo se constituyó en el momento fundante de los fu
turos desarrollos. Posteriormente a los sucesos políticos de 1966, que nos alejaron de la Universidad, un grupo de profesionales organizan en el Colegio de Psicólogos un espacio de trabajo para proseguir el crecimiento científico y cultural que en la Universidad, casi desmantelada, era imposible. Ese espacio fue el Consejo de Investigación y Enseñanza donde Sofía Slullitel, Helena López Dabat y Elizabeth Sorribas se pusieron al frente de los grupos de enseñanza de Rorschach. Se invitó a participar en los mismos, como docentes, a Luis Juri, Domingo Carattózzolo y Ana María Quaranta. En el año 1967 ya se contaba con más de setenta alumnos distribuidos en diferentes grupos de estudio[1]. Íbamos cultivando la incipiente Escuela de Rorschach que muy pronto inauguraría los concursos para sus docentes, sumándose así los nombres de Miriam Botbol, Lydia Burde y Ana María Perrotta. Estábamos en el camino de adquirir la forma institucional y se sumaban otras técnicas proyectivas al dictado del Rorschach. Se inicia en diciembre de 1976 cuando la Escuela de Rorschach pasa a denominarse “Escuela de Rorschach y Técnicas Psicodiagnósticas” (Sociedad Civil). Tres años después, en 1979, recibe el nombre que tiene actualmente: “Asociación de Rorschach de Rosario”.