14/11/2025
“Ilustro para no olvidar” es un archivo afectivo, una denuncia poética y una pedagogía visual. Con tinta negra y acuarelas, Natalia Kerbabian transforma el dolor en memoria: dibuja lo que ya no está, lo que fue demolido, lo que el vértigo urbano intenta borrar. Cada trazo es un acto político que despierta conciencias y mueve voluntades.
Desde Buenos Aires a Tucumán, este proyecto cultural recupera las huellas de una ciudad en desaparición. Ilustrar se vuelve resistencia, archivo, semilla. Las casas que caen, los barrios que se silencian, los puentes que se defienden, los gestos que vinculan: todo eso vive en sus dibujos.
Este carrusel reúne fragmentos de la nota publicada en nuevotropico.ar, donde la arquitectura se vuelve memoria, y la ilustración, herramienta de transmisión. Porque el patrimonio no es rentable, pero sí es común. Y dónde está el bien común, nos encontramos.
🖌️ Dibujar también es resistir.
📚 Ilustrar es tender puentes de memoria.
kerba