17/10/2025
📢 ACLARACIÓN Y POSTURA UNIVERSITARIA
En los últimos días se ha venido promoviendo dentro de la universidad una medida impulsada por la y algunos órganos de representación estudiantil, como los y ciertos centros internos, que consiste en otorgar 20 puntos a cada estudiante bajo el de “defender la democracia” o “resguardar el voto” a raíz del supuesto fraude electoral del 2019.
Sin embargo, esta acción —que en apariencia busca motivar la participación— esconde una clara intención política y partidaria, ya que quienes hoy encabezan estas han mostrado abiertamente con un partido específico, incluso participando en y junto a los mismos. Es decir, se está utilizando el nombre de la universidad y la figura del estudiante como herramienta de manipulación para direccionar el voto y condicionar la conciencia crítica universitaria.
La universidad no puede ni debe convertirse en un campo de propaganda o en una maquinaria política. La academia debe ser protegida, no manipulada.
Por eso, los docentes universitarios, encabezados por el profesor Fernando Saucedo y su directiva, han expresado su rechazo a esta medida de los 20 puntos, porque atenta contra los principios de mérito, esfuerzo y objetividad que deben primar en la formación universitaria.
Este intento de o al estudiante según su postura política denigra la institucionalidad, desvirtúa el sentido del esfuerzo académico y devalúa la imagen de los órganos de representación estudiantil, especialmente de los ICUs, que en muchos casos han caído en prácticas de y internos que con la confianza de los propios estudiantes a los que dicen representar.
Como estudiante universitario, respaldo plenamente la postura de los docentes. Porque defender la universidad no significa alinearse a un color político, sino defender la independencia de la academia, la libertad de pensamiento y la transparencia institucional.
Hacer política no está mal; lo que está mal es usar los brazos operativos y representativos de la universidad para favorecer a un frente político. La universidad debe ser el espacio donde se formen las ideas, no donde se compren las conciencias con puntos o beneficios temporales.
Hoy más que nunca, debemos recordar que la verdadera democracia se construye con pensamiento crítico, no con manipulación.