10/05/2026
A RECONSTRUIR LA PATRIA
Como Ex Vicerrector de Posgrado, como Docente Universitario y como ciudadano que ha visto el deterioro institucional desde las aulas y la gestión pública, quiero felicitar al Presidente Rodrigo Paz Pereira por la valentía y claridad de su discurso en la cumbre política de Cochabamba.
Señor Presidente, usted ha puesto el dedo en la llaga. No es habitual escuchar a un mandatario describir con tanta crudeza la realidad que ha heredado: un país quebrado económicamente, sí, pero también moralmente. Alcaldías, gobernaciones y universidades en bancarrota no son solo números; son la expresión de un sistema que priorizó el poder hegemónico sobre el desarrollo, la corrupción sobre la meritocracia, y el caudillismo sobre la institucionalidad.
Usted ha hecho lo más difícil: decir la verdad sin maquillaje. Ha reconocido que el “sistema no funciona” y que la bonanza del gas se derrochó en lugar de sembrar futuro. Eso, señor Presidente, lo distingue. No es el político que esconde la crisis, sino el líder que la enfrenta con transparencia.
Por eso, quiero identificarlo como la esperanza que Bolivia necesita. No por un afán mesiánico, sino porque su postura honesta y su llamado a reconstruir desde las regiones con participación de gobernadores, alcaldes y universidades es la ruta correcta. Defender la democracia no es defender su gobierno, aunque tenga respaldo nacional; es defender la posibilidad de que los errores del pasado no se repitan.
Usted ha planteado el diagnóstico. Ahora, como sociedad, nos corresponde asumir el tratamiento. Debemos poner nuestro grano de arena desde la academia, los municipios, las empresas y los hogares para que mañana cosechemos un país más transparente, con honestidad como norma y no como excepción.
Señor Presidente, tiene mi respaldo moral y académico. Terminemos con el saqueo del Estado, con el encubrimiento a quienes hicieron daño, y con esa lógica perversa de que “todo queda en casa”. Construyamos una Bolivia donde la confianza ciudadana se recupere con hechos, no con promesas. Estoy confiado: días mejores vendrán, pero solo si trabajamos juntos, con decencia y sin miedo a la verdad.
Fin al saqueo. Fin a la impunidad, fin de la farsa. Que empiece la reconstrucción.
Atte. PHD. Jesús Alfredo Ibáñez Vaca.