14/08/2026
Mientras la inteligencia artificial redefine nuestra economía y mercado laboral, expertos advierten sobre un efecto menos visible: la erosión del discernimiento, la creatividad y la capacidad de tomar decisiones. Un estudio de la consultora estadounidense BCG alerta que estas competencias podrían convertirse en un nuevo “capital escaso” en las organizaciones.
Sobre este tema fue entrevistada por el diario El Mercurio, la directora del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Oriente, Dra. Anneliese Dörr, quien señaló al medio que el desafío no se limita al mundo laboral, ya que la infancia y la adolescencia son etapas fundamentales para la construcción y reorganización de capacidades que posteriormente permiten a las personas desenvolverse de manera autónoma.
“Aunque la toma de decisiones, el juicio, el pensamiento crítico y la creatividad pueden analizarse por separado, en realidad forman parte de un mismo proceso de desarrollo cognitivo, emocional y social”, explicó la Dra. Dörr.
Sin embargo, estas capacidades no surgen de la nada: requieren de una base construida durante la infancia. Para cuestionar una información, primero hay que disponer de conocimientos suficientes sobre aquello que se está evaluando. Por eso, son fundamentales la escolarización, lectura, conversación familiar y exposición a perspectivas diversas.
“Pensamiento crítico no significa simplemente desconfiar o tener una opinión, sino ser capaz de contrastar información, fundamentar un juicio y revisar incluso las propias ideas”, enfatizó nuestra directora.
Algo semejante ocurre con la creatividad: “Crear implica precisamente atreverse a combinar lo conocido de una manera nueva, probar, equivocarse y volver a intentar. Por eso, infancia y adolescencia son etapas tan sensibles: en ellas no solo se adquieren conocimientos, sino que se aprende progresivamente a pensar, decidir, juzgar, imaginar alternativas y hacerse responsable de las propias elecciones”, señaló la académica.
🔗 𝐋𝐞𝐞 𝐥𝐚 𝐧𝐨𝐭𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐭𝐚 𝐞𝐧: www.psiquiatriaorienteuchile.cl