12/06/2017
Uno de los motivos que unió a cuatro universidades colombianas –Los Andes, Antioquia, del Valle y del Norte– fue la problemática que hay alrededor de la distribución del agua en el país.
Los ríos colombianos producen 50.000 metros cúbicos por persona cada año. Pero el 48 % del agua que se captura de ellos se pierde, así lo reveló un estudio de la Universidad de los Andes. Pero además, esta universidad también afirmó que otros estudios han demostrado que por ejemplo, en algunas zonas del Cesar se distribuye el agua más contaminada del país; o que en Santa Marta, Magdalena, el acueducto tiene pérdidas anuales por 15.800 millones de pesos a causa de conexiones ilegales.
Es por eso, que estas cuatro instituciones además de unir sus esfuerzos para investigar temas como distribución de agua potable, drenaje urbano, gobernanza del agua, gestión social de riesgos, hidráulica de ríos, entre otros, también pretenden hacer aportes a políticas públicas relacionadas con el agua, a partir de los hallazgos de las investigaciones.
“Hay que hacer gestión y también identificar retos, problemas, soluciones y trabajar de la mano con el Gobierno en esa dinámica. Nosotros no vamos a dar las soluciones a todos los problemas, pero vamos abrir una puerta para hacer un aporte al país” dijo a EL TIEMPO Humberto Ávila, director del Instituto de Estudios Hidráulicos y Ambientales de la Universidad del Norte.
Esta iniciativa surgió gracias a un convenio de cooperación entre el Gobierno colombiano y el Gobierno holandés. Para eso, diversas instituciones europeas, como IHE Delft Institute for Water Education, Deltares, Delft University of Technology y Wageningen University aportarán sus avances en temas como hidráulica de ríos, gestión integral de zonas costeras, aguas subterráneas, gobernanza y distribución de agua potable.
“Es muy importante un convenio de cooperación porque hay temas similares entre los dos países. Colombia es un país que posee recursos hídricos abundantes. Sin embargo, tiene unos retos muy grandes en relación con el manejo, aprovechamiento y conservación de recursos desde diferentes áreas”, afirmó Ávila.
Durante la presentación de este trabajo colaborativo, que tendrá una duración de cinco años pero que son prorrogables, el rector de la Universidad de los Andes, Pablo Navas, recordó que la colaboración del gobierno y las entidades holandesas en esta materia ha estado enmarcada por la coyuntura de emergencias por desastres naturales, pero que en esta etapa se espera ampliarlas y darles proyección para que impacten en la elaboración de políticas públicas.
Esa es una de las razones por las que cada universidad está sumando fortalezas, no solo desde las temáticas en las que se especializan, sino también desde el punto de vista regional. “Por ejemplo, uno de los temas fuertes de la Universidad del Norte, está relacionado con la investigación alrededor de la navegación en los ríos Magdalena y Meta, control de inundaciones, manejo de erosión en ríos y costas; en el caso de la Universidad de los Andes su fuerte es todo lo que tiene que ver con alcantarillado y eso pasa con cada universidad”, recordó Ávila.
Aunque se definieron seis líneas de investigación, cada una liderada por al menos una institución colombiana y una holandesa, desde sus fortalezas investigativas, estas no son rígidas. Porque así como cada una de las universidades puede aportar desde sus ejes, también depende de las necesidades que haya en las regiones y de cómo se puede hacer un aporte.
“La importancia de esta investigación también radica en saber trabajar para que se genere un impacto. Es decir, no se puede trabajar el tema del agua como algo aislado, porque esto tiene una repercusión en la sociedad. Siempre procuramos hacernos la pregunta de a quién va a beneficiar este proyecto”, reiteró Ávila.
Este convenio también espera que a largo plazo tenga un impacto positivo en la calidad de vida de los ciudadanos, así como en la educación de los profesionales dedicados a preservar el agua como recurso.