16/06/2026
✅ UNA fortalece la vigilancia de la leishmaniasis, una enfermedad tropical desatendida que afecta a personas, animales domésticos y fauna silvestre
La es una enfermedad tropical desatendida que forma parte de la realidad sanitaria del país desde hace décadas. Popularmente, muchas personas la conocen como , pero este nombre se refiere específicamente a una de sus formas: la leishmaniasis cutánea, que puede causar lesiones en la piel y dejar cicatrices permanentes.
Esta enfermedad es causada por parásitos del género Leishmania y se transmite por la picadura de pequeños insectos llamados flebótomos, conocidos popularmente como ariblancos o mosquitos de la leishmaniasis. También puede presentarse en formas mucocutáneas, viscerales o atípicas, por lo que toda lesión sospechosa debe ser valorada por personal médico y confirmada mediante pruebas de laboratorio.
Desde hace más de cuatro décadas, la Universidad Nacional (UNA), a través de la Escuela de Medicina Veterinaria y del Laboratorio de Zoonosis y Entomología, ha realizado investigaciones sobre esta enfermedad, sus vectores, sus hospedadores animales y su importancia para la salud pública.
Esta trayectoria tiene sus raíces en el legado del Dr. Rodrigo Zeledón Araya, fundador del Laboratorio de Zoonosis, quien impulsó desde la UNA una visión integradora entre la salud humana, la salud animal y el ambiente, mucho antes de que el concepto de UNA Salud fuera ampliamente utilizado.
Esa línea de trabajo ha sido continuada y fortalecida por investigadoras como la Dra. Andrea Urbina Villalobos, cuya labor ha contribuido al estudio de enfermedades vectoriales, zoonosis, diagnóstico molecular y vigilancia de agentes infecciosos en animales domésticos y fauna silvestre. Su participación ha sido clave para dar seguimiento al legado científico del laboratorio y actualizar la investigación sobre Leishmania en el contexto epidemiológico actual del país.
Aspectos más importantes a tener en cuenta:
👉Los perros, gatos, perezosos u otros animales infectados no transmiten directamente la leishmaniasis a las personas.
👉La transmisión ocurre cuando una hembra de flebótomo infectada pica a un hospedador susceptible. Sin embargo, algunos animales pueden participar en el ciclo de la enfermedad, actuar como hospedadores o posibles reservorios, y también enfermar, como se ha observado en casos de infección por Leishmania infantum en fauna silvestre, por lo que la vigilancia veterinaria es fundamental.
👉En años recientes, el laboratorio de la UNA ha generado evidencia relevante sobre la circulación de Leishmania en Costa Rica, incluyendo detecciones moleculares en perros de Tamarindo, un gato doméstico en Heredia, un perezoso de dos dedos en la región Caribe en el que se detectó Leishmania infantum y que falleció con infección asociada, así como flebótomos de importancia epidemiológica en distintas zonas del país. Estos hallazgos sugieren que, además de los animales domésticos, algunas especies de fauna silvestre podrían participar en el ciclo de transmisión o mantenimiento del parásito, por lo que requieren mayor vigilancia e investigación.
👉Para la UNA, la leishmaniasis debe abordarse desde un enfoque UNA Salud, porque involucra múltiples componentes: el parásito, los flebótomos vectores, animales domésticos como perros y gatos, fauna silvestre como perezosos y murciélagos, condiciones ambientales, cambios en el uso del suelo y poblaciones humanas expuestas.
👉Ante lesiones en la piel que no sanan, úlceras persistentes, fiebre irregular, pérdida de peso u otros signos sospechosos, es importante acudir a los servicios de salud. En animales domésticos, la valoración veterinaria oportuna también es clave.
“El país necesita fortalecer la vigilancia, el diagnóstico y la educación sobre leishmaniasis. No se trata de generar alarma, sino de comprender mejor dónde están los focos de transmisión, cómo circula el parásito, cuáles animales participan en el ciclo, qué vectores están presentes y cómo podemos proteger tanto la salud humana como la salud animal”, señalan desde el Laboratorio de Zoonosis y Entomología.
Seguimos aportando conocimiento, investigación y compromiso público frente a enfermedades desatendidas que requieren vigilancia permanente.
Fuente:
Dr. med. vet. Gaby Dolz
Coordinadora Maestría en Enfermedades Tropicales
Coordinadora Laboratorio de Zoonosis y Entomología,
Programa de Medicina Poblacional
Escuela de Medicina Veterinaria
Texto editado infografía: Oficina de Relaciones Públicas