15/08/2026
✅Una realidad en marcha: Plan de Desarrollo de la Infraestructura Institucional 2025-2028
La Universidad Nacional cuenta con el Plan de Desarrollo de la Infraestructura Institucional (PDII) 2025-2028, un instrumento oficial de planificación, priorización y ejecución, formalmente aprobado mediante la Resolución UNA-R-RESO-383-2025, que da inicio a una cartera de obras que ya cuenta con respaldo del Consejo Universitario, del Consejo Académico y de la propia Rectoría. En momentos en que se discute la suficiencia de los recursos que el Estado costarricense destina a la educación superior pública a través del FEES, la comunidad universitaria y el país deben saber que la Universidad Nacional no espera pasivamente el resultado de esa negociación para actuar: ya está actuando, después de años de organizar sus finanzas y de planificar cuidadosamente lo que la comunidad estudiantil y las regiones requieren.
El PDII 2025-2028 no es un ejercicio de buenas intenciones. Se sustenta en un diagnóstico técnico exhaustivo, realizado entre 2021 y 2022, que evaluó el estado de 130 edificaciones distribuidas en los siete campus universitarios que la UNA tiene en el país, identificando con precisión los componentes constructivos, eléctricos y normativos que requieren intervención. Ese diagnóstico se articula con el Plan de Mediano Plazo Institucional 2023-2027, con el Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública, con la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, y con las Normas Técnicas de Inversión Pública que rigen a toda entidad estatal. Esto significa que la priorización de cada obra responde a criterios académico-técnicos verificables, no a decisiones discrecionales ni a la presión coyuntural de ningún sector.
El primer nivel de prioridad establecido en la Resolución UNA-R-RESO-383-2025 y que se remozó en resoluciones posteriores (UNA-R-RESO-446-2025 y UNA-R-RESO-551-2025) no deja lugar a interpretaciones ambiguas. La Rectoría ha priorizado los proyectos dirigidos al fortalecimiento de los servicios y la vida estudiantil universitaria en su conjunto, y en segundo lugar, de manera explícita, los destinados al fortalecimiento del quehacer sustantivo con enfoque multi, inter y transdisciplinario de las sedes y secciones regionales de la Universidad Nacional, particularmente en la innovación de la oferta académica con énfasis en las carreras STEM y la investigación científico-tecnológica.
Esta decisión no es casual. Los campus de Sarapiquí, Pérez Zeledón, Coto, Liberia, Nicoya y próximamente Alajuela atienden a poblaciones estudiantiles que históricamente han enfrentado mayores brechas de acceso a educación superior de calidad, y son precisamente esas sedes las que reciben la primera línea de inversión bajo este plan.
Solo después de esa prioridad regional, el plan atiende el fortalecimiento del Campus Omar Dengo y Benjamín Núñez en la Sede Central, también con enfoque en carreras STEAM, investigación científico-tecnológica y la perspectiva de «UNA Salud», así como la innovación en las áreas de educación, arte y cultura del Campus Omar Dengo. Nuestra misión es clara: cuando la Universidad Nacional tiene margen para decidir dónde invertir primero, decide invertir donde el desarrollo local más lo necesita.
Costa Rica ha apostado como política de Estado en la atracción de inversión en manufactura avanzada, ciencias de la vida y servicios de alto valor agregado, sectores que exigen una fuerza laboral formada en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Esa apuesta nacional fracasa si la formación STEM continúa concentrada exclusivamente en la Gran Área Metropolitana. El fortalecimiento de la oferta académica STEM en las regiones, respaldado por instalaciones físicas modernas y funcionales, es la condición material para que esos territorios dejen de ser proveedores de mano de obra no calificada y se conviertan en territorios generadores de conocimiento e innovación propia. Sin laboratorios, sin espacios de investigación aplicada y sin infraestructura digna, ningún discurso sobre economía del conocimiento en las regiones costeras y rurales del país tiene sustento real.
Además, cada colón que la Universidad Nacional invierte en obra pública regional es un colón que fortalece la reactivación económica de las comunidades con empleo local en construcción, dinamización de cadenas de proveeduría regional y activación de otros sectores que dependen en gran medida de la presencia universitaria como motor productivo.
La ejecución de estas obras se ampara en un marco legal que el propio Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa aprobaron: la reforma a la regla fiscal que exceptúa los recursos propios universitarios del cálculo de crecimiento del gasto, y el transitorio que permite financiar inversiones con superávit y activos financieros hasta el ejercicio 2028 sin las restricciones ordinarias. Debilitar al FEES en medio de la ejecución de un plan que ya cumple con todos los requisitos técnicos, legales y de transparencia que el propio Estado exige no solo perjudica a la Universidad Nacional, revierte una política pública de descentralización que el Gobierno mismo ha promovido y que hoy comienza a mostrar resultados tangibles en el territorio.
Destaco que este plan no depende de la voluntad de una sola persona ni de una sola administración. Las resoluciones en cuestión establecen las condiciones que convierten al PDII en un compromiso que trasciende coyunturas políticas, precisamente por su solidez procedimental. Si bien el primer nivel de prioridad se ejecutará en el 2028, otros niveles se harán en los años sucesivos, a partir de variables como el trámite de permisos, entre distintos factores.
A nuestra comunidad universitaria, especialmente a quienes forman parte de las sedes y secciones regionales, este comunicado busca transmitir certeza: el plan ya inició, las obras priorizadas ya tienen nombre y ruta de ejecución, y la Rectoría dará seguimiento mensual a cada etapa, puesto que seguimos avanzando con diagnósticos técnicos, respaldo legal, aprobación institucional y cronograma de trabajo en marcha.
Seguiremos informando sobre el avance de cada obra.
Con el mayor compromiso institucional,
Dr. Jorge Herrera Murillo
Rector