24/09/2026
Luciano García Garrido: «La IA es un colaborador, no un sustituto del razonamiento humano»
Universidad de La Habana.— Desde uno de los edificios emblemáticos de la Colina Universitaria, el profesor Luciano García Garrido, filosofo de formación y pionero en hablar de inteligencia artificial (IA) en Cuba, ofreció este jueves declaraciones a la prensa sobre el alcance y los límites de esta tecnología en la sociedad contemporánea.
A sus 90 años, García Garrido —profesor titular de la Facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana— mantiene intacta su pasión por las aulas. «Mientras esté lúcido, no me retiraré», afirmó en una entrevista publicada en febrero de 2026, reafirmando su compromiso con la docencia y la investigación.
¿Hasta dónde llegará la IA?
Para el especialista, la inteligencia artificial ha entrado en una etapa de madurez impulsada por la modelación y la programación del aprendizaje automático. «Su desarrollo ha tenido varias etapas, pero sin duda la modelación y programación del aprendizaje ha marcado su extraordinaria y creciente aplicación universal», explicó. Sin embargo, advierte que el debate no debe centrarse en si la IA «reemplazará» al ser humano, sino en cómo puede actuar como agente colaborador de los expertos humanos en la resolución de problemas complejos.
¿El razonamiento con restricciones: un campo ilimitado?
En el centro de su reflexión está la lógica matemática y el llamado razonamiento con restricciones, un área que, según García Garrido, tiene aplicaciones ilimitadas. «Son las restricciones las que limitan las acciones donde intervienen recursos», señaló.
Este enfoque, conocido en la literatura especializada como Problema de Satisfacción de Restricciones (CSP), permite modelar desde la asignación de recursos hasta la planificación temporal, pasando por el diseño de sistemas expertos y la optimización de procesos industriales.
«La matemática es el lenguaje universal del conocimiento científico, tanto para expresar las teorías como los modelos y algoritmos que las realizan para solucionar los más diversos tipos de problemas», subrayó el profesor.
¿Sustituirá la IA al ser humano?
Ante la pregunta de hasta qué punto la inteligencia artificial podrá sustituir actividades humanas, García Garrido fue cauteloso. Reconoció que existen riesgos, como el uso potencial de la IA para cometer fraude intelectual o la posibilidad de que, con el tiempo, dañe «de manera no deseada e irreversible, la función cognitiva y creadora del cerebro humano».
No obstante, insistió en que el verdadero valor de la IA está en su capacidad para aumentar la eficiencia y mejorar la toma de decisiones en la solución de problemas nacionales complejos, desde la logística hasta la biomedicina.
¿Un llamado a la ética es suficiente?
El debate sobre la inteligencia artificial se ha colocado en el centro de la agenda mundial, con gobiernos, organismos internacionales y grandes desarrolladores tecnológicos discutiendo cómo equilibrar su potencial transformador con los riesgos éticos y sociales que plantea.
Desde la Unión Europea hasta Estados Unidos y China, se multiplican las iniciativas para establecer marcos regulatorios que garanticen la transparencia, la seguridad y el control humano sobre sistemas cada vez más autónomos. La preocupación no es solo técnica, sino política: cómo evitar que la IA profundice desigualdades, vulnere derechos fundamentales o escape al escrutinio democrático.
En este contexto, las reflexiones de expertos como García Garrido adquieren una dimensión estratégica: no se trata solo de adoptar la tecnología, sino de hacerlo con criterios claros, formación sólida y una visión que ponga al ser humano en el centro.
En un encuentro reciente con el Presidente de la República en la Universidad de La Habana, se destacó la necesidad de desarrollar la IA en todas las carreras universitarias, incluidas las ciencias sociales y médicas.
García Garrido, quien ha dedicado más de seis décadas a la enseñanza, ve en esta expansión una oportunidad para formar nuevas generaciones capaces de entender y dirigir estas herramientas, no de ser reemplazados por ellas.
«Nuestro país necesita de la IA para lograr más eficiencia y mejor toma de decisiones», concluyó.
✍️JLF