16/10/2026
Belén, la arquitecta de la USGP detrás de Brun, una marca en expansión
Belén Rivadeneira Guillem siempre tuvo claro que quería estudiar Arquitectura. Al buscar varias opciones, encontró a la Universidad San Gregorio de Portoviejo, al inicio tenia la idea de ver unos semestres aquí para luego terminar la carrera fuera de la ciudad, sin embargo no ocurrió así.
En la USGP encontró amigos, docentes, experiencias y una forma de aprender que terminó marcando su vida profesional. Recuerda especialmente los recorridos académicos, los viajes y el contacto con espacios patrimoniales que complementaban su formación en Arquitectura. También conserva hasta hoy la relación con varios profesores que fueron parte importante de esa etapa.
Mientras estudiaba, Belén ya preparaba postres en casa. Durante la pandemia aquella actividad comenzó a tomar forma de emprendimiento. Al principio era algo ocasional, principalmente los fines de semana, porque su prioridad seguía siendo la universidad. Sin embargo, después de graduarse y enfrentarse a un escenario laboral complejo, decidió apostar de lleno por aquello que había comenzado como una idea pequeña.
El cambio no fue sencillo. Pero llegó un momento en que entendió que, si quería convertir su emprendimiento en un verdadero negocio, debía dedicarle toda su atención. Ese fue el punto de quiebre: dejar de verlo como un hobby y comenzar a construir una empresa.
Y allí su formación profesional volvió a aparecer.
Belén y Danilo, su pareja y compañero desde los primeros semestres de la universidad, ambos graduados de Arquitectura en la USGP, han aplicado sus conocimientos en el diseño de los locales de su marca Brun, la identidad visual y la construcción de los espacios de la marca. Lo aprendido en las aulas terminó encontrando una nueva forma de expresarse.
Hoy el reto es mayor. Ya no se trata solamente de preparar postres, sino de trabajar con proveedores, administrar equipos, generar empleo, sostener una operación diaria y pensar en expansión. Belén reconoce que crecer también implica equivocarse, asumir responsabilidades y aprender áreas que muchas veces están fuera de lo que uno imaginó al comenzar.
Su historia también está ligada a una visión de futuro. La marca que comenzó en casa está llegando a nuevos espacios como son sus locales tanto en Portoviejo como su local en Manta, a pocos días de inaugurarse.
Para Belén, la universidad fue mucho más que el lugar donde obtuvo un título. Fue el espacio donde adquirió conocimientos, herramientas y relaciones que hoy siguen presentes en su vida.
Porque a veces estudiar Arquitectura no termina únicamente en diseñar edificios.
También puede servir para construir una marca, una empresa y una historia propia.