El proceso histórico que propició en España el fin de la dictadura franquista y el establecimiento de un régimen democrático, la Transición, forma ya parte de los trabajos realizados por los investigadores de muchas universidades. Tras unos primeros años en los que la cuestión era abordada fundamentalmente por otros científicos sociales (sociólogos, politólogos, economistas, juristas…), los histor
iadores fueron incorporando paulatinamente la democratización como objeto de estudio y, desde mediados de los 90, se han organizado distintos congresos de especialistas y se han publicado numerosos trabajos en revistas o en monografías. La Transición, como génesis de nuestro sistema político, despierta un gran interés en la sociedad actual y consigue que los medios de comunicación presten especial atención tanto a los acontecimientos como a los debates que se suscitan en torno a su interpretación. No obstante, frente a las explicaciones que destacan el protagonismo de las elites políticas, incluso las franquistas, o, en un sentido opuesto, las que conceden una importancia excesiva al papel de los movimientos sociales, frente a los que defienden una posición muy determinista a la hora de justificar el cambio político como consecuencia de las transformaciones socioeconómicas de los años 60, consideramos la necesidad de reflexionar sobre un conjunto de factores, no excluyentes y sí complementarios, a la hora de interpretar un proceso histórico complejo, repleto de dificultades e incertidumbres, y nada planificado. En este sentido, Almería se ha convertido en un lugar de reflexión periódica sobre la Transición, convirtiéndose en punto de encuentro para investigadores de universidades españolas y extranjeras. En esta ocasión, queremos ocuparnos del ámbito rural en la etapa en la que se desarrolló el proceso democratizador, profundizando en el conocimiento de las realidades locales desde una perspertiva de "abajo a arriba".