07/02/2026
✝️ 🦅 OFICIAL DE LA DE 2026
Arjonilla abre sus puertas, con perfume de azahar, la pasión ya se despierta y nos llama a contemplar.
En colores y en trazos firmes se dibuja nuestra fe, un cartel que anuncia días de oración y de querer.
Nazarenos, cirios blancos, saetas en el altar, cristo y madre por las calles, todo un pueblo latiendo en su andar.
Que este cuadro sea pregón, ventana de nuestra historia, y al mirarlo halle el corazón el camino hacia la gloria.
Hoy no vengo solo a presentar una imagen, vengo a traer un mensaje. Un anuncio. Una proclamación de fe que quiere abrir las puertas de la Semana Santa arjonillera.
No he pretendido hacer un cartel al uso, sino una imagen para ser contemplada, como se contempla un retablo o un icono, porque la Semana Santa no se entiende solo desde la calle, sino desde el alma.
En el centro de la composición se alza la Cruz, eje vertical y espiritual de toda la obra. Sobre ella, nuestro Cristo de la Misericordia, como el hijo entregado, agotado, con el cuerpo marcado por el sacrificio y el rostro elevado al cielo, en ese instante en el que el dolor se convierte en ofrenda.
Flanqueando la escena aparecen las letras Alfa y Omega, primera y última letra del alfabeto griego, proclaman que Cristo es principio y fin, origen y plenitud de toda vida. El Alfa aparece acompañada por la rama de olivo, símbolo en nuestro pueblo del Domingo de Ramos, evocando el inicio del camino sagrado. La omega, en cambio, se une a la azucena, flor de pureza, luz y victoria. Ella señala el final de este camino, el Domingo de Resurrección, cuando la muerte es vencida y la vida florece para siempre.
La Cruz se enmarca de una arquitectura simbólica, un arco dorado que recuerda los arcos del templo.
A los pies de la Cruz aparece una figura fundamental: Nuestro San Juan Evangelista. No es un personaje secundario. Es el discípulo amado, el que permaneció cuando otros huyeron, al creyente que no abandona, al joven que escucha y custodia. Dispuestos en esta posición haciendo alusión al rezo del Vía Crucis en su Estación de penitencia el Miércoles Santo.
San Juan sostiene en su mano la pluma, símbolo del Evangelio escrito, de la Palabra proclamada. En la otra mano porta el Evangelio abierto, porque la Pasión no es un final cerrado, sino una historia que sigue hablándonos hoy.
Su cara no expresa dramatismo exagerado, sino serena tristeza, una fe que duele pero no se quiebra. Él mira al espectador, Invitándonos a entrar en la escena, a colocarnos también nosotros al pie de la Cruz.
El fondo verde, aparte de ser el color que representa a San Juan, evoca la esperanza, la vida que brota incluso en medio de la muerte. Es un fondo con formas vegetales, porque la Cruz es árbol fecundo del que nace la salvación.
En las esquinas de la obra aparecen los escudos de las demás Cofradías de Pasión, las cuatro unidas ente sí, dejando en el centro de la obra a la Cofradía protagonista representada por sus Titulares. Plasmando así que la Semana Santa arjonillera es de todos y que para su engrandecimiento debemos de ir todas a una.
He querido que la obra tenga un lenguaje atemporal, que no dependa de modas ni de estilos pasajeros, porque la Semana Santa de Arjonilla hunde sus raíces en siglos de fe vivida, transmitida de generación en generación.
Como autor, esta obra es también una confesión personal. Nace de la fe, del amor a nuestras tradiciones, y del respeto profundo a una Semana Santa que es expresión viva de la religiosidad popular de nuestro pueblo.
Para finalizar quisiera agradecer a la Cofradía de San Juan Evangelista, a su presidenta y junta de gobierno, por la confianza depositada en mí para dicha labor, al presentador de este acto, Lolo Segado, a mi amiga y antecesora Mari Paz García por sus palabras de presentación, a mis amigos, a mi Banda Municipal de Música Santa Cecilia, por acompañarme en este acto y por último agradecer a mi familia, a quienes les dedico este cartel, por ser el pilar más fundamental de mi vida.
Ya suena el tambor de lejos, y el incienso quiere hablar, las campanas nos recuerdan que la Pasión va a llegar.
Por las calles de Arjonilla la emoción se encenderá y en cada paso y mirada la fe viva brillará.
A Jesús de la Humildad el pueblo quiere rezar, y a María en sus Dolores sus p***s quiere contar.
San Juan fiel nos acompaña, siempre al lado del Señor, y el Cristo de la Misericordia nos abraza en su perdón.
A Jesús el Nazareno su gente quiere ayudar, y a la Virgen de la Amargura sus lágrimas entregar.
Tres Caídas nos conmueven, su fuerza nos guiará, y en la Oración en el Huerto la esperanza brillará.
En la Soledad María su silencio guardará y la Virgen de la Alegría al Resucitado honrará.
Muchas gracias y buenas noches.
Miguel Ángel Segado