05/03/2025
CON OCASIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA
8 DE MARZO DE 2025
Nuestra Federación, compuesta por mujeres y hombres en pie de igualdad, se asocia y apoya las reivindicaciones del Movimiento Feminista de España en este Día Internacional, conmemorativo de la lucha de las mujeres por su emancipación: el acceso al voto, la educación, el trabajo, … en condiciones iguales a los varones. Una batalla que se libra al menos desde hace 300 años y que presenta grandes conquistas, pero también limitaciones, retrocesos y derrotas.
Recordamos que no es una celebración, sino una conmemoración, una jornada de reconocimiento y respeto al valor y la dignidad de las que lucharon antes, durante y en la actualidad, en la que muchas mujeres han perdido la vida y/o la libertad. Este recordatorio anual permite, además, repasar la situación real de las mujeres en el mundo contemporáneo donde, lamentablemente, se perpetúa la asimetría entre la posición de hombres y mujeres en las sociedades más diversas, con avances o retrocesos en algunas, siendo la más reconocida la situación de las mujeres en Afganistán.
La Orden Masónica “Le Droit Humain” (El Derecho Humano) se creó en 1893 como primera Orden Mixta Internacional para promover la IGUALDAD, promover el libre acceso a la masonería de mujeres en pie de igualdad con los hombres, ya que ellas tenían vetado su ingreso en dichas organizaciones (algunas de las cuales continúan haciéndolo a día de hoy). Este principio, por tanto, forma parte del núcleo central y ADN de nuestra Orden, y no podemos ignorar la tremenda importancia de esta difícil pero continuada lucha por la dignidad de las mujeres en este día tan señalado.
Nos preocupan especialmente: los asesinatos de mujeres y la violencia vicaria; el auge de las violencias contra las mujeres y niñas por varones cada vez más jóvenes, incluso menores; la expansión de las “manadas” para realizar estas violencias y vejaciones de forma colectiva; el acceso global e impune a la pornografía digital que cosifica el cuerpo femenino; la trata de mujeres, niñas y también niños menores para la prostitución y otros mercadeos ilícitos como la pederastia o los vientres de alquiler. Finalmente, no podemos olvidar la asimetría económica de las mujeres respecto a los hombres, o la violencia institucional arbitraria y humillante que sufren, en mayor o menor grado, según los países y leyes o costumbres que la legitiman.
Las personas que componen más de la mitad de la Humanidad, mujeres y niñas de toda edad y condición, seguimos en lucha aspirando a la entera consideración como seres humanos con plenos derechos. Seguimos esperando que la otra mitad de la humanidad se una a la misma, aunque los datos que tenemos revelan que esa adhesión es muy desigual.