07/04/2026
| De los Hermanos Mayores
"Queridos hermanos,
Con la mirada puesta ya en la próxima Semana Santa, no podemos hacer otra cosa que dar las gracias a todos los que habéis hecho posible que nuestros actos y cultos, tanto externos como internos, hayan superado todas las expectativas.
Gracias, en primer lugar, a D. Camilo, por guiarnos en el camino de la fe y la formación, así como por oficiar nuestros cultos y acompañarnos en las procesiones.
Gracias a quienes hicisteis posible que nuestro Viernes de Dolores fuera tan especial para nuestros mayores: a los hermanos que apoyasteis el acto, a los auxiliares de ayuda a domicilio, al personal del centro de día y a la familia Morales Ruiz, hermanos nuestros, por cedernos vuestro microbús; así como a nuestro vecino El Gamba, por su entrega total para que todo saliera perfecto.
Gracias también a Francis, por regalarnos la I Exaltación a Ntra. Sra. de los Dolores, un acto que esperamos consolidar para engrandecer, aún más si cabe, nuestro Viernes de Dolores; así como a Manuel Cantero por retransmitirlo y hacerlo llegar a tantos hermanos que no se encontraban en el pueblo.
Gracias a quienes, en representación de nuestra hermandad, habéis velado y adorado al Santísimo Sacramento del Altar en el silencio del Monumento del Jueves Santo.
Gracias también al equipo de priostía, por cuidar, limpiar y dar brillo a tantos enseres para que nuestros pasos lucieran como nunca; a la familia Dorado Rodas, por dejarnos su furgoneta para trasladar los enseres de mayor volumen, y, por supuesto, a quienes montáis los pasos a golpe de llave inglesa, tornillos y tuercas.
Gracias a quienes fundís la cera de la candelería; a los que habéis donado cada cirio o vela rizada; y a quienes habéis hecho posible que el lema de los donantes de médula y células vuelva a alumbrar el caminar de la Virgen. Gracias, Rosi, por vinilar el cirio con tanta maestría.
Gracias, como siempre, a la familia Ruiz Montenegro, hermanos nuestros, por vestir de flores nuestros pasos con tanto cariño y esmero.
Gracias a los jóvenes que aportáis savia nueva a la hermandad: con vuestros primeros pasos como costaleros, ayudando a pinchar los claveles, despetalando las flores para la esperada petalá desde la casa de nuestra hermana Charo o realizando los Dios-te-habla tan reconfortantes y esperanzadores para el pueblo.
Gracias al cuerpo de capataces, contraguías, manigueteros y cuadrilla de costaleros, por llevar a Cristo en su entierro y a la Virgen en su soledad por las calles del pueblo, como los reyes que son del mismo; sin olvidar, por supuesto, los magníficos sones del Trío de Capilla Ntra. Sra. de la Victoria de Estepa y la Asociación Cultural Amigos de la Música de Herrera.
Gracias, desde estas líneas, a las demás hermandades, por acompañarnos un año más en la presidencia del paso del Stmo. Cristo Yacente como muestra de respeto en el Santo Entierro de Nuestro Señor, así como por tantos buenos deseos para nuestras estaciones de penitencia.
Gracias al cuerpo de nazarenos, tanto a los de cirio como a los de cruz de guía e insignias; a los acólitos y monaguillos; a las madrinas, por perpetuar la tradición de vestir la mantilla en nuestro pueblo; y, por supuesto, a los diputados de tramo, pertiguero y paveras, siempre pendientes de la perfecta marcha y vistosidad del cortejo.
Gracias a los auxiliares, que siempre estáis ahí, apoyando y realizando esas labores que quizás no se ven a simple vista, pero que son tan importantes: mantener encendida la candelería, repartir el agua, colocar los faldones o levantar los cables de la calle… Y, por supuesto, a Jaime Toro, por inmortalizar con su cámara todos los detalles y momentos de nuestra procesión. ¡Que vuestra atención, disposición y cariño no falten nunca!
Gracias, Cándida, por dejarnos hacer de tu preciada cochera nuestra casa; y también gracias, Antonio, por cedernos la tuya para esa convivencia que nunca debe faltar.
Y hablando de convivencia, gracias, por supuesto, a la familia Jiménez Pineda por albergar nuestro cuartelillo, tan necesario como fructífero; a todos los que lo hicisteis posible y colaborasteis; y también a todos los que habéis pasado por él.
Gracias a Antonio Jiménez, por dejar que nuestro paso de palio durmiese en su cochera durante la cuaresma, y a Eusebio Rivero, por prestarnos las vigas de hormigón para simular el peso en los ensayos.
Gracias, también, a todos vosotros, nuestros hermanos, por confiar en nuestra Junta de Gobierno y por apoyar y acatar todas y cada una de nuestras decisiones e iniciativas.
Y, por último, gracias a esos 17 nuevos hermanos que, por amor a nuestros Titulares, habéis pasado a formar parte de nuestra hermandad, haciéndola aún más grande, si cabe.
Comienza la cuenta atrás… Faltan 354 días para un nuevo Sábado Santo, hermanos. ¡Sigamos creciendo en Hermandad!
Fdo. Joaquín García y Ángel Borrego
LOS HERMANOS MAYORES"
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