07/04/2026
El 16 de abril a las 10.30 en la Aula García Lorca de la Facultad de Filosofía y Letras tendrá lugar la conferencia "Folclore, género, nación. El viaje de Coros y Danzas a América (1948-1950)", a cargo de Manuela Adamo, productora de artes escénicas italiana y, actualmente, investigadora predoctoral en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. La conferencia incluye la proyección del corto documental “A galopar”, dirigido por Manuela Adamo y Ana Asión.
Esta actividad, organizada por el Departamento de Historia y Ciencias de la Música, está financiada por el programa para la realización de actividades culturales de la Facultad de Filosofía y Letras.
RESUMEN: La acción política del primer franquismo, ya desde los años de guerra y la inmediata posguerra atendió muy conscientemente a la socialización en los valores y políticas de los vencedores en la mayor parte de la población y muy especialmente de las nuevas generaciones, la juventud que se iba alejando progresivamente del conflicto bélico, y en las mujeres. Sus principales instrumentos fueron el Frente de Juventudes, creado en 1940 como sección juvenil de Falange española, con el objetivo de encuadrar y adoctrinar a los jóvenes y la Sección Femenina. El franquismo atendió con especial atención y dedicación a la presencia y actividad de estas dos organizaciones y tuvo muy presente, en sus orígenes y función, los modelos desarrollados por el fascismo italiano desde los años veinte y por el nacismo alemán desde los años treinta. En este contexto, desde el principio, y al igual que había sucedido en Italia y Alemania, se prestó una especial atención al folclore en sus diversas manifestaciones y, como en todos los modelos totalitarios, fue objeto preferente de unos usos políticos dirigidos a la legitimación del régimen. De la misma manera que el sistema político necesitaba mantener y promover consentimientos y consensos sociales para su control de la política nacional, también precisaba trasladar sus políticas culturales hacia el exterior, y de manera más urgente cuando se orientaba, avanzados los años de la posguerra, a la necesidad de algún tipo de reconocimiento internacional que asegurase su supervivencia en los primeros años de la guerra fría. En el marco de estas políticas culturales del régimen, la labor de difusión del folclore nacional de la Sección Femenina tuvo desde el comienzo un papel determinante. En lo relativo a su imagen internacional, un capítulo significativo fueron los viajes de Coros y Danzas por la América hispana de 1948 a 1950, por lo representativo que su análisis resulta de la concepción y desarrollo de la proyección exterior del régimen en sus relaciones internacionales