21/02/2026
¿Conoces al señor "valor p"?
🕵️♂️ Hay un sospechoso que aparece en casi todos los informes con bata blanca.
Entra tarde, se sienta en la esquina del reporte y deja una cifra que decide titulares: 0.03, 0.18, 0.049.
Y ahí empieza el teatro: “significativo” vs “no significativo”, como si fuera veredicto.
Pero el valor p no nació para ser juez. Nació para ser pista.
📍 Su historia es menos mito y más método:
A inicios del siglo XX, con pruebas como la ji-cuadrada, ya se usaban probabilidades de cola para preguntar: si el modelo fuera cierto, ¿qué tan extremo sería esto?
Después, Ronald Fisher consolidó y popularizó el uso del valor p dentro de las pruebas de significancia (1925), y más tarde Neyman y Pearson desarrollaron el marco de decisión con niveles α, potencia y errores tipo I/II. De esa mezcla histórica sale gran parte de cómo se usa hoy… y de por qué a veces se malinterpreta.
🧠 ¿Qué cambió?
Que la discusión dejó de ser “me convence” y pasó a ser:
“Si la hipótesis nula fuera cierta, ¿qué tan raro sería observar algo así (o más extremo)?”
📌 Lo que sí aporta (sin maquillaje):
Un lenguaje estándar para discutir evidencia contra un modelo.
Resultados más comparables y auditables.
Un freno parcial al “yo creo” disfrazado de ciencia.
🔎 Dato con filo:
El 0.05 no es una frontera de la verdad. Es una convención histórica que se volvió costumbre, y por eso se insiste en no reducir el análisis a “significativo/no significativo”.
Y lo más importante:
El valor p no es la probabilidad de que tu hipótesis sea verdadera.
No mide importancia práctica.
No mide tamaño del efecto.
Solo mide compatibilidad de los datos con un modelo bajo supuestos.
📣 Por eso, incluso asociaciones profesionales de estadística han advertido que el valor p no debe usarse como veredicto automático ni como sustituto del juicio científico.
💬 Reflexión:
El valor p no da sentencia. Da señal.
El rigor no consiste en ganar un “significativo”, sino en sostener decisiones con evidencia, supuestos claros y contexto. Porque la incertidumbre no desaparece… se vuelve defendible.