03/09/2026
Cuando durante la infancia sientes que el afecto, la aprobación o el reconocimiento dependen de cumplir determinadas expectativas, puedes aprender algo muy profundo:
“Para que me quieran, tengo que hacerlo bien.”
En psicología hablamos de aprobación condicionada y de autoestima contingente cuando el valor que sentimos tener depende excesivamente de rendir, agradar o recibir validación externa.
En la vida adulta, esto puede aparecer en las relaciones como miedo al rechazo, necesidad constante de aprobación, dificultad para poner límites o tendencia a esforzarte demasiado para mantener el vínculo.
No significa que todas las personas que hayan vivido esto desarrollen el mismo tipo de apego.
Pero sí merece la pena preguntarte:
¿Estoy queriendo libremente o sigo intentando demostrar que merezco que me quieran?
Comprender de dónde viene ese patrón no consiste en culpar y ya, sino en empezar a relacionarte desde un lugar más consciente.