Una parafilia sustentada en escuchar u oler p**os (flatulencia) de otras personas sean chicos o chicas. Dicha atracción sexual hasta hace relativamente poco tiempo se mantenía oculta en los sujetos, como muchas otras pero cada vez se normaliza y se hace más explícitas; pues se hallan diferentes portales webs en los que se cuelgan vídeos de esta cuyuntura. ¿Es válida o no? Siempre que se desarrolle
de modo consensuado con la otra persona es considerada una práctica sexual igual que cualquier otra. Surge desde distintos tipos de`moviemientos´ master-slave (dominante - dominado), chicos heterosexuales que les excita escuchar el p**o de su novia, chicos homosexuales que les gusta oler o escuchar el p**o, etc. Como es natural cualquier praxis es respetable siempre y cuando sea acordada, si a otra persona le molesta o incomoda no es procedente tirarse p**os de modo injustificado: pero de lo contrario sería idéntico a cualquier otro fetiche como el cuero, el beso negro, felación (muy normalizada), lluvia dorada (muy habitual)...
El prestigioso profesor Mark D. Griffiths reafirma la normalidad de esta parafilia mediante un Estudio de Caso en la Universidad de Nothinggan, pese a que algunas personas intolerante clasifiquen de `desviados´o `trastornados´ a las personas que les atraiga.