11/05/2026
Decía Lucio Anneo Séneca que «a los héroes se les reconoce por sus heridas; que el premio de los grandes es tener vidas duras; que al piloto se le conoce en la tormenta y al soldado en la batalla. ¿De qué te vanaglorias, si tienes todo a favor? Se necesita la adversidad para demostrar que se es superior a ella».
Estar dispuesto a morir en el campo de batalla del día a día fue la mejor escuela estoica en la que me forjé.
El Indiano.