15/06/2026
Finalizada la celebración de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, la Hermandad del Santísimo Sacramento quiere elevar una sincera acción de gracias a todos aquellos que han contribuido a que este día haya sido vivido con la solemnidad, dignidad y fervor que merece el Señor Sacramentado.
En primer lugar, damos gracias a Dios por habernos permitido acompañar un año más a Jesús Eucaristía por las calles de nuestra parroquia, haciendo pública profesión de nuestra fe y renovando nuestro compromiso de adoración y amor al Santísimo Sacramento del Altar.
Nuestro agradecimiento al coro parroquial, que con su entrega y servicio ha contribuido a realzar la celebración litúrgica, ayudando a que nuestras oraciones y alabanzas se elevaran con mayor solemnidad hacia el Señor.
Igualmente, queremos reconocer la presencia de los niños y niñas que han recibido este año su Primera Comunión, reflejo vivo de la alegría de la Iglesia en torno a la Eucaristía, así como la dedicación constante de sus catequistas, que con paciencia y entrega siembran en ellos el amor a Cristo.
Agradecemos profundamente a todas aquellas personas que, desde días antes, han trabajado de forma silenciosa y generosa para que nada faltara en esta jornada. Son muchas las manos que no se ven, muchos los esfuerzos que permanecen ocultos y muchas las personas que sirven con humildad, sin buscar reconocimiento alguno, ofreciendo su tiempo y sus capacidades únicamente por amor a Dios y a su Iglesia. A todos ellos, nuestra más sincera gratitud.
Queremos destacar también el esmero y cariño de quienes han levantado los altares a lo largo del recorrido procesional, así como de quienes han engalanado nuestras calles con flores, colgaduras y pequeños detalles que han contribuido a convertir el paso del Santísimo Sacramento en una auténtica manifestación de fe y devoción.
Nuestro agradecimiento se extiende igualmente a todas las hermandades de nuestra parroquia que han acompañado el cortejo eucarístico con sus estandartes y varas de mando. Su presencia no es únicamente una muestra de fraternidad, sino también un signo visible de la comunión eclesial que nace de la Eucaristía. Todas las hermandades, con sus respectivas advocaciones y carismas, encuentran en Cristo Sacramentado la fuente de la que brota su vida espiritual y el fin hacia el que camina toda su acción. Por ello, en la festividad del Corpus Christi, toda la comunidad parroquial se reúne en torno al Señor para rendirle el culto, honor y gloria que le son debidos.
De manera especial, expresamos nuestra gratitud a nuestro párroco, don Miguel Ángel, por su entrega pastoral, por su amor a la Eucaristía y por alentarnos constantemente a vivir con profundidad este gran misterio de nuestra fe.
Asimismo, queremos reconocer el magnífico trabajo realizado en la ornamentación floral y preparación de la carroza procesional, que este año ha lucido con una belleza extraordinaria, contribuyendo a que el trono de Jesús Sacramentado brillara con el esplendor y la dignidad que merece quien es Rey de Reyes y Señor de Señores.
A todos los que habéis participado de una u otra forma: colaboradores, voluntarios, fieles, hermandades, grupos parroquiales y devotos, gracias por vuestra generosidad, vuestro esfuerzo y vuestro testimonio de fe.
Que el Santísimo Sacramento del Altar premie abundantemente vuestra entrega y que María Santísima nos siga conduciendo siempre hacia su Hijo presente y vivo en la Eucaristía.
¡Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar!
¡Sea por siempre bendito y alabado!