12/10/2026
En términos de neurociencia y de teoría de la información, el Yo psíquico se nos muestra como un producto biológico ‒esto es, adaptativo‒ cuya función es minimizar la entropía del organismo. En otras palabras, producir orden, aun al coste de un incremento del consumo de energía. De este modo, la conciencia es un resultado biológico de segundo orden, un “aparato algorítmico” cuyo fin es predecir las variaciones futuras del entorno. Sin embargo, cuando la atención se repliega sobre su propio emerger (esto es, la “reflexión”), abstrayéndose del propio entorno que debe anticipar, su naturaleza puede reorientarse hacia nuevos fines que trascienden lo biopsíquico y lo psicosocial. El velo que separa el modelo finito (el Yo fenoménico) del fundamento ilimitado del modelado (el Ello transjetivo) es trascendido, lo cual permite que la finitud acoja en sí misma la “presencia” (siempre lo es como algo negativo) de lo infinito. Digámoslo así: esta entidad […]
SUBJETIVIDAD E INFINITUD
Apostilla a 'Intuiciones metafísicas'