13/02/2024
Cito:
"Muchos de nuestros propios empleados, como muchos trabajadores de la salud en todo el mundo, han experimentado estrés y agotamiento severos, ya que la pandemia nos ha enfrentado a desafíos sin precedentes"
Cuando hablamos de estrés, hablamos de un problema acerca del control.
Hablamos de la necesidad de desarrollar un ancla espiritual en la cual refugiarnos porque más tarde o más temprano, estaremos solos y debemos poder vivir (y convivir) con nosotros mismos de un modo más amable.
Hablamos de orden, instituciones, de un nuevo modelo de liderazgo y de auto-cuidado.
No eres consciente de lo mucho que se han oxidado tus células, de cómo ha bajado el nivel de resistencia al conflicto y de tolerancia a la frustración.
No eres consciente de lo que el estrés le hace a tu organismo hasta que te enfermas.
El mundo ha cambiado y no vamos a regresar a la normalidad que conocimos.
Tenemos que mirar hacia adelante y encontrar el modo de mejorar nuestra calidad de vida y nadie más que nosotros es responsable de cómo elegimos interpretar la realidad.
El estrés es inevitable.
La reacción ante las consecuencias que ocasiona en el organismo humano es nuestro verdadero problema.
La vida es una escuela, es un aprendizaje continuo y podemos aprender a gestionar nuestros pensamientos ✨️
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que la amenaza de "otro patógeno emergente con un potencial aún más mortal" permanece, por lo que pide a la comunidad