10/04/2019
EXPERIENCIA CLÍNICA EN NEUROESTIMULACIÓN INALÁMBRICA: VENTAJAS Y DESVENTAJAS CLÍNICAS Y POTENCIALES APLICACIONES FUTURAS. TALLER 1: CADÁVER 1: IMPLANTE EPIDURAL / CORDONES POSTERIORES. IMPLANTES NERVIO OCCIPITAL MAYOR.
En nuestra Jornada Formativa de Neuroestimulación Inalámbrica Stimwave, a nuestro Director de Cátedra del Dolor UCV San Vicente Mártir, el Dr. Jose Emilio Llopis Calatayud, le tocó la responsabilidad de explicar la experiencia clínica en neuroestimulación inalámbrica.
En su exposición el Dr. Llopis hablaba del futuro de estos estimuladores y de su gran importancia en el tratamiento del Dolor, anticipándose a lo que está por venir, estimuladores cada vez más pequeños en los que tendrá un papel fundamental la nanotecnología y el Wireless como comunicador inalámbrico entre los electrodos y el programador.
Las ventajas de la neuroestimulación inalámbrica son muchas:
- Es compatible con pruebas diagnósticas incluida la resonancia.
- No tiene limitación de vida media. Antes con la pila implantable venían a durar 8 años dependiendo de su uso y de la intensidad utilizada.
- Tiene gran variedad de usos, medular, ganglio de raíz, nervios periféricos,...
-Permite amplio rango de frecuencia y anchura de pulso. Además permite con el mismo dispositivo una estimulación tónica, a ráfagas o de alta frecuencia.
Entre las desventajas de la neuroestimulación, en general, mencionaba las más frecuentes, las derivadas de la cirugía como posibles infecciones o hemorragias; las migraciones del electrodo, así como su rotura o la posible desconexión de la unidad receptora; y por último, el dolor o la incomodidad del paciente portador.
Entre las advertencias a la hora de colocar el neuroestimulador recalcaba la importancia de colocar correctamente la antena. Una desconexión de la antena con el aparato receptor produciría una interrupción de la estimulación lo que dejaría al paciente con una analgesia de 60 a 120 minutos, a partir de ese plazo volvería la sensación dolorosa.
Las antenas deben alinearse perfectamente con la parte receptora del electrodo, por tanto es necesario planificar cada intervención para saber el lugar idóneo donde deben ir colocados los electrodos.
Pero antes de nada es necesario hacer un test intraoperatorio para saber si esa técnica va a funcionar con el paciente.
La estrategia en cada intervención es la clave del éxito.