21/04/2026
Me llamo ANA III… y si nadie viene pronto, desapareceré.
Nací en 1973, cuando el trazo de Alan Gurney me dio forma y las manos de Astilleros Lagos me dieron vida. Desde entonces, he sentido el viento empujar mis velas, he cortado mares abiertos y he llevado sueños a bordo.
No siempre fui silencio.
Fui victoria en la Regata Rías Bajas del 74.
Fui orgullo en las Rías Altas del 75.
Fui horizonte en la Finisterre…
y fui refugio al caer la noche, con la madera templada y el mar respirando alrededor.
Pero nunca navegué solo.
Tony Román, José Eraso, Fernando Escalera, Ramón Eraso, Humberto Cervera y Jesús Valverde…
amigos… vosotros fuisteis mis manos, mi rumbo y mi fuerza.
Con vosotros fui más rápido, más valiente… más vivo.
Y también vosotros, Valverde, Vilariño, Nores y Tomé… mis armadores.
Gracias.
Cada uno me dio vida en su tiempo, me cuidó, me navegó y me permitió seguir siendo mar.
Hoy permanezco quieto… y herido.
Mi cubierta acusa los años.
Mi madera pide manos que sepan escucharla.
No necesito un retoque: necesito una restauración profunda, completa, valiente.
Si subes a bordo hoy, no verás lo que fui…
pero quizá puedas imaginar lo que aún puedo ser.
Mi actual armador me ha cuidado todo lo que ha podido, pero el tiempo pesa, y sus fuerzas están en otros barcos que también necesitan de él.
Por eso, hoy me deja ir… para que otro continúe mi historia.
Sin condiciones.
Solo con esperanza.
Pero para mí, el tiempo se agota.
Si nadie viene pronto, mi destino será el desguace.
Desapareceré en piezas, en silencio… como si nunca hubiera surcado el mar.
Y yo aún siento el viento.
Aún puedo navegar.
Aún puedo volver a ganar horizontes… y también competir.
Aún puedo ofrecerte amaneceres fondeado en una ría, el sonido del agua contra el casco… y esa paz que solo el mar sabe dar.
No soy un proyecto fácil.
Soy un proyecto que merece la pena.
Dicen que ahora lo llaman economía circular…
yo solo sé que seguir viviendo siempre es mejor que desaparecer.
Busco a alguien que me escuche.
Un custodio. Un alma marinera.
Alguien que quiera darme continuidad.
Si crees que puedes ser tú… escríbenos.
Y si no lo eres, ayúdame a encontrar a quien lo sea compartiendo este mensaje.
Sube a bordo antes de que sea tarde.
Aún puedo volver al mar… contigo.