24/05/2026
PENTECOSTÉS: MÁS QUE UNA EMOCIÓN, UNA MISIÓN
El día de Pentecostés no fue solamente una experiencia emocional; fue el inicio de una iglesia llena del poder del Espíritu Santo para transformar al mundo.
El verdadero poder pentecostal no se evidencia únicamente en momentos pasajeros de emoción, sino en una vida marcada por el fruto del Espíritu, la santidad, el servicio y la pasión por la proclamación del Evangelio.
“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” — Hechos 1:8
El propósito de nuestra institución siempre ha sido impulsar la misión de Dios:
Levantar obreros preparados
Formar líderes con fundamento bíblico y convicción pentecostal
Plantar nuevas iglesias
Llevar el Evangelio hasta lo último de la tierra
Hoy más que nunca, la iglesia necesita hombres y mujeres llenos del Espíritu, pero también capacitados para responder a los desafíos de este tiempo con verdad, amor y poder.
Desde nuestro Seminario Teológico afirmamos que Pentecostés sigue vigente cuando el fuego del Espíritu produce vidas transformadas y una iglesia comprometida con la misión.
No solo emoción momentánea…
Sino poder para vivir, servir y anunciar a Cristo.