04/02/2022
El cerebro humano se compone de unos cien mil millones de células nerviosas o neuronas. Las NEURONAS “hablan” entre sí mediante fibras filiformes que, de forma alterna, semejan matorrales densos y ramosos (dendritas) y cables de transmisión largos y sinuosos (axones). Cada neurona establece entre mil y diez mil contactos con otras neuronas. En estos puntos de contacto, denominados sinapsis, es donde se comparte la información entre neuronas. Una sinapsis puede ser excitatoria o inhibitoria, y en un momento dado puede estar activada o desactivada. Con todas estas combinaciones, el número de posibles estados cerebrales es pasmoso; de hecho, supera de lejos el número de partículas elementales en el universo conocido (…)
Menos mal que bajo toda esa complejidad lírica hay un plan básico de organización fácil de entender. Las neuronas están conectadas en redes que procesan información. Las numerosas estructuras cerebrales son, en última instancia, redes multiusos de neuronas, que a menudo presentan una elegante organización interna. Cada una de estas estructuras lleva a cabo una serie de funciones fisiológicas o cognitivas diferenciadas (aunque no siempre fáciles de descifrar). Cada estructura establece conexiones pautadas con otras estructuras cerebrales, y así se forman circuitos. Los circuitos transmiten información de un lado a otro y en bucles de repetición, y permiten a las estructuras cerebrales funcionar conjuntamente para crear percepciones, conductas y pensamientos complejos.
Fuente de consulta:
Ramachandran, V. S. (2012). Lo que el cerebro nos dice: Los misterios de la mente humana al descubierto. Paidós.