05/10/2025
Nuestros principales puntos de apoyo, tanto al comienzo como al final de la investigación, han sido el personaje de Cagliostro (su nombre verdadero era Joseph Bálsamo, 1743-1795) y la organización conocida como FUDOSI (Federación Universal de Ordenes y Sociedades Iniciaticas) que, con sede en Bruselas, estuvo activa de 1934 a 1951. La figura de Cagliostro, tan real como mítica, nos parece fundamental para comprender la historia de las «sociedades secretas» en el mundo moderno. Cagliostro es una figura conocida por haber lanzado un nuevo rito masónico, el «Fruto de la masonería egipcia superior», a la que recurren numerosos movimientos ocultistas o iniciaticos contemporáneos: diversas ordenes rosacrucianas, la teosofía, el Rito de Misraim, etc. Algunos esotéricos de tendencia cristiana o «cristica» también le han concedido una gran importancia a Cagliostro: el vizconde de Lapasse, un alquimista tolosano del siglo XIX que era alumno del Príncipe Balbiani de Palermo y que habría sido discípulo de Cagliostro; además de numerosos adeptos del Maestro Philippe de Lyon, que pensaban que era una reencarnación de Cagliostro. En cuanto a la FUDOSI fué una federación que agrupo a un cierto número de organizaciones relacionadas con el rosacrucismo, el martinismo, el gnosticismo, el pitagorismo y los Ritos de Menfis y Misraim. Muchas de ellas, como acabamos de mencionar, consideraban a Cagliostro uno de los grandes iniciados del pasado; pero también reivindicaban un lejano origen egipcio.