25/09/2026
Pesca artesanal de Mazatlán, entre la vulnerabilidad y el riesgo de perder un patrimonio identitario
La Dra. Roxana Loubet Orozco, el Dr. Marco Núñez y Ana Lilia Higuera analizaron los desafíos que enfrenta esta actividad y el riesgo que representa su desaparición para la memoria e identidad del puerto.
Para cerrar la jornada del primer día del XI Congreso Internacional de Ciencias Sociales, “Desigualdad, sostenibilidad y transformaciones en el siglo XXI”, la Facultad de Ciencias Sociales tuvo nuevamente participación con la ponencia “La pesca artesanal más allá de lo económico, patrimonio identitario y sustentable: El caso de la cooperativa de Playa Norte de Mazatlán”.
La presentación estuvo a cargo de la Dra. Roxana Loubet Orozco, el Dr. Marco Núñez y Ana Lilia Higuera, alumna de cuarto año de la Licenciatura en Sociología y licenciada en Lengua Inglesa, quienes abordaron la importancia de comprender la pesca artesanal no solamente como una actividad productiva, sino como parte de la identidad, la historia y el patrimonio social de Mazatlán.
Durante su participación, los ponentes señalaron que esta actividad enfrenta un riesgo latente de desaparecer debido a diversos factores. Entre ellos se encuentran la vulnerabilidad laboral y de los ingresos de quienes dependen de la pesca, así como el deterioro de las condiciones en las que desarrollan su trabajo.
A esta situación se suman las limitaciones de equipo, las dificultades para acceder a programas y apoyos y una preocupación creciente por la disminución en las capturas de especies marinas, situación que repercute directamente en las posibilidades de subsistencia de los pescadores y sus familias.
Otro de los retos señalados fue el relevo generacional. La poca incorporación de jóvenes a la pesca artesanal, aunada al proceso natural de envejecimiento de quienes actualmente forman parte de esta actividad, representa uno de los principales desafíos para garantizar su continuidad en los próximos años.
Los ponentes destacaron que hablar de la posible desaparición de la pesca artesanal implica mirar mucho más allá de las consecuencias económicas. Su pérdida también significaría poner en riesgo conocimientos transmitidos entre generaciones, formas de organización comunitaria y una relación histórica entre las familias pesqueras, el mar y la propia ciudad.
La pesca artesanal atraviesa así uno de los momentos más complejos de su historia. Con ella no solamente está en juego una fuente de ingresos, sino también parte de la memoria colectiva, la identidad y el patrimonio que durante generaciones han acompañado el desarrollo de Mazatlán como una ciudad estrechamente vinculada al mar.
Este tipo de investigaciones refleja la importancia de la Sociología para estudiar, analizar y comprender los fenómenos sociales, permitiendo acercarse a las realidades de distintos sectores de la población y generar conocimiento sobre las transformaciones que experimentan las comunidades y su entorno.