05/05/2026
En esta semana de la PIEDAD recordamos el comienzo del Ciclo del profeta Elías el Viviente*, en tiempos del Primer Templo, durante la división de los reinos del norte (Israel) y del sur (Judas).
La PIEDAD es el acto de ser píos, es decir, santos en vida. El tipo de vida que buscamos y debemos procurar los monjes; bajo la enseñanza de San Benito, San Basilio o San Antonio. Pero estos tres ejemplos de retiro y piedad, que hicieron de su vida un retiro perpetuo de Babilonia hacia el Desierto, tomaron esta enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo.
Más Cristo, en su contexto histórico, espiritual y trascendental, estaba en el desierto siguiendo los pasos de Elías, Moisés y el pueblo hebreo, respectivamente.
La Piedad que usan los santos para caminar al desierto y luchar contra sus demonios en imitación al Cristo, es el perfeccionamiento espiritual de tres dimensiones distintas para tres momentos diferentes de Piedad:
- La que conoce Moisés en el desierto, antes de ser encontrado moribundo por Jetró y comenzar su catársis tras la crisis, cuando alguna vez vivió en los palacios de Egipto.
- La que conoce el pueblo hebreo cuando vaga 40 años en el desierto (como Jesús se retiró 40 días al desierto), antes de encontrar la tierra en donde nacería el Mesías y que hoy se ha vuelto piedra de tropiezo para tanta gente.
- Y la que conoce Elías en el Monte Horeb, cuando se encuentra con Dios en el silencio y es enviado a buscar a una viuda en Líbano. Y la encuentra en medio de la sequía, pobre y dispuesta a morir junto con su hijo ese mismo día, después de comer la última hogaza de pan que les queda. Pero Elías le pide que le prepare de comer primero una hogaza a él, y le promete que nunca quedarán vacíos sus contenedores durante toda la sequía. Y ella así lo hace.
La Piedad no es la primera idea que nos viene a la mente cuando pensamos en un opuesto a la codicia (uno de los Pecados Capitales), pero lo que la viuda enseña es el concepto mismo de la Piedad y del Santo: "Puedo dar todo lo que tengo, porque para mi ya no tiene valor". Es decir, parece difícil pensar en una persona hambrienta que cede su último bocado, y el de su hijo a un extraño; pero si vas a morir después del bocado ¿qué más da?
Donar como forma de sacrificio es ciertamente una virtud cristiana reconocida, pero no es la PIEDAD. La Piedad que debe seguir el santo, es no tener nada qué ganar y nada qué perder, porque va siguiendo a Dios. No dona por sacrificio, sino porque las cosas que dona ya se le han vuelto inútiles, por pertenecer al plano de lo material.
* El 23 de abril se celebra el martirio de San Jorge en el Rito Romano, que es el que rige a México, mientras que en el Rito Ortodoxo se celebra el 6 de mayo (que es 23 de abril en el calendario juliano).
Justo a la mitad de esos quince días, el día 1 de mayo la Iglesia Copta celebra a San Jorge (23 de Parmouti), que es la fecha que corresponde a la celebración de Etiopía, en donde además es Santo Patrono. Ese mismo día, que es también "Día del Trabajo" y feriado obligatorio en los países que están bajo el gobierno de Babilón; también se celebra en todo el mundo (medio)oriental la fiesta de EDERLEZI que conmemora el encuentro entre el Tzahdi (Elías) y San Jorge en Líbano, en el Siglo II d.C.