03/01/2026
Hay días en los que ser bombero va más allá del fuego, el humo y las emergencias.
Ayer, como compañeros de Bomberos de la UNAM, bajo la guardia del oficial José Negrete y del sub jefe José Luis Bárcenas, tuvimos la oportunidad de servir desde el corazón, llevando un poco de alimento, compañía y esperanza al personal y a los familiares de pacientes del Instituto Nacional de Pediatría.
A esta noble causa se sumaron también el sub jefe Óscar Jiménez de la guardia Núm. 3 y el bombero Alberto Negrete de la Guardia Núm. 2, recordándonos que cuando la vocación de servicio es auténtica, no existen rangos ni turnos, solo personas dispuestas a ayudar.
En esos momentos entendimos que ayudar no siempre significa salvar una vida de forma directa; a veces basta con ofrecer un plato de comida, una palabra de aliento o la certeza de que no están solos en uno de los momentos más difíciles de su vida.
La solidaridad también es una forma de protección civil, porque fortalece el espíritu y da fuerza cuando el cuerpo y el alma están cansados.
Que esta acción nos recuerde que siempre hay algo que podemos hacer por los demás, y que como bomberos y como seres humanos, tenemos la responsabilidad y el privilegio de tender la mano.
Que este no sea un acto aislado, sino el inicio de muchas oportunidades más para seguir apoyando esta causa y a quienes más lo necesitan.
Porque servir es un honor, y ayudar, una obligación moral que nos define. UNAM Universidad Nacional Autónoma de México Instituto Nacional De Pediatria Departamento de Prevención y Combate de Siniestros UNAM