La comunidad de la Facultad de Historia de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se ha dado a la tarea de construir un nuevo proyecto académico que revise y reforme, de manera integral, su quehacer educativo. Busca con ello actualizar su capacidad de respuesta ante los nuevos retos de enseñanza, la investigación, la difusión y conservación del conocimiento histórico. La renovación ac
adémica de la institución implica un cambio curricular a mediano plazo. Es un proceso que se ha iniciado ya con la reformulación de su plan de estudios a nivel licenciatura. Esta propuesta es el resultado de un trabajo sostenido de investigación, análisis y discusión que desembocó en el Seminario de Reforma al Plan de Estudios en el mes de agosto de 1993. Lo que aquí se presenta no es sino la sistematización de los aportes que los diversos sectores – alumnos, profesores, exalumnos- de nuestra comunidad escolar hicieran en aquella ocasión, y de las subsecuentes discusiones que a nivel de comisiones se tuvo sobre el particular. Es, por lo mismo, producto de un amplio consenso obtenido a través del ejercicio del diálogo. La Ley Orgnánica de nuestra casa de estudios es el marco normativo que cobija la reforma. En ella se establece que es atribución de la Universidad Michoacana la determinación de sus propios planes y programas académicos. También se definen, en lo general, los fundamentos y fines educativos de la institución, esto es, su orientación filosófica, social y pedagógica que nos indican el sentido de nuestra labor educativa. El artículo tercero constitucional y la reciente Ley General de Educación constituyen el marco legal de fondo. Para orientar y definir el nuevo plan de estudios se consideró, igualmente, el marco o circunstancia social en que están inmersos la Facultad de Historia y la Universidad Michoacana. Las propuestas curriculares sólo adquieren sentido en la relación educación sociedad. Parte y espacio de la sociedad civil, la universidad ha de responder y proponer a la problemática y aspiraciones de esta sociedad. Este criterio, aunado al marco normativo arriba señalado, orientó los contenidos y objetivos del plan de estudios. Para determinar qué historia enseñar y para qué, esto es, para definir el perfil de nuestra licenciatura, fue preciso poner en juego un tercer criterio: las características propias de la ciencia histórica y el estado actual de sus conocimientos. Así, en el plan de estudios se busca sustentar la información del historiador sobre la base firme de un cuerpo disciplinario abocado a la historia en sus niveles regional, nacional y mundial, para accesar la discusión sobre las distintas corrientes del pensamiento historiográfico en los mismos niveles, buscando una formación sólida en el manejo de los métodos y teorías del quehacer del historiador, siempre en apertura a lo que otras ciencias afines puedan aportar. En el sentido de que sólo en la búsqueda colectiva de la verdad a través del diálogo, en el ejercicio de la tolerancia y el respeto, es posible avanzar y mejorar, consideramos que el presente plan de estudios es tan sólo el punto de partida para una nueva etapa de superación en nuestra Facultad de Historia, que mantenga su prestigio y calidad ganadas a través del esfuerzo cotidiano de su comunidad.