29/11/2012
Por María José Zorrilla
Squire y Percy son dos personajes de novela preocupados por preservar un viejo priorato de monjas fundado en
1360 en un pequeño pueblo inglés alejado de la mano de dios. Los protagonistas de la novela hacen hasta lo
imposible por atraer la atención de quienes preservan el patrimonio de la historia inglesa, recreando el mito que
circundaba en la comunidad sobre la existencia de una bruja que fue quemada en el priorato en el siglo XVII. Ante
la insignicancia del monumento ya derribado por el paso del tiempo, los inspectores encargados de incorporar al
sitio como un monumento histórico de importancia, basaban su criterio en función del número de visitantes.
Una vez más ganaba Stonhenge con casi 5 millones de visitantes y cada vez era mayor el número de anexiones que
se les hacían a monumentos ya consumados como la Torre de Londres, para generar despertar el interés de nuevos
visitantes. Stipplestoke, ubicado en el condado de Barset no llegaba ni a 300 visitas por año. El ingenio y la investigación
de los personajes en cuestión provocan que la Sociedad de Historia del condado visite el lugar y de allí se
empiezan a generar una serie de nuevas situaciones que derivan en un interesante desenlace.
El autor de esta novela, es inglés, trabajó en Procter & Gamble una de las empresas más grandes del mundo, llegó
a Puerto Vallarta y cautivó a la comunidad por su generosa participación en diversas asociaciones entre las que
destaca Becas, el Jardín Botánico, la Biblioteca Los Mangos y el Museo Peter Gray.
Peter Gray, quien da nombre al museo que esta semana celebra 10 años de existencia, fue un hombre polifacético
que incursionó en las artes y en las letras. Apoyó las causas más nobles enfocadas a la educación, la naturaleza y el
arte y generó la creación del primer museo de arte en la ciudad a pesar que muchos no lo consideran un museo de
acuerdo a los cánones internacionales de lo que debe ser y entenderse como un museo, sin olvidarnos que también
existe el Museo Manuel Lepe, que ha estado fuera de servicio muchos años.
A cuatro años de su partida, su nombre se ha perpetuado gracias a la labor de Bury, su incansable esposa, que ha
sabido cosechar todo aquello que sembraron juntos con gran pasión, desde que llegaron a ncar su residencia en
Puerto Vallarta.
Antes de adentrarnos en el tema del museo me parece esencial descubrir un poco más sobre la personalidad de
Peter Gray el autor de (All is safely gather in) “Todo resguardado cuidadosamente” traducción temeraria de mi
parte, de esta fascinante novela de corte eminentemente inglés que se desarrolla en Barsetshire en Inglaterra, lugar
imaginario empleado por diversos autores ingleses desde el siglo XIX que fue acuñado por Trollope, el escritor
victoriano que utilizó este nombre para escribir su serie de novelas Crónicas de Barsetshire.
Peter parece retomar el nombre para ubicarlo dentro de esta comunidad inglesa que cambia el curso de su presente
y su futuro a partir de la reconstrucción de un monumento y una historia atractiva que mostrar al mundo.
Puerto Vallarta, muy a pesar de sus miles de millones de dólares en infraestructura turística, no ha podido generar
ese algo novedoso que vuelva a llamar la atención del mundo, ni adicionarle continuamente elementos atractivos,
lo que otros lugares hacen incluida la Torre de Londres. No obstante, gente visionaria como lo fue Bernice Starr y
Carlos Munguía, y en ese rango también tenemos a Peter Gray, entre otros, sentaron las bases para darle a Vallarta
otras opciones en la escena de la geografía cultural que permita a sus habitantes tener mayores herramientas para
interpretar al mundo, conocer qué es lo mejor de lo que se ha dicho, escrito o creado y despertar el conocimiento,
la imaginación y la creatividad del vallartense para tomar mejores decisiones.
Aquí es donde el museo toma relevancia, porque los Gray, tendríamos que hacer justicia y hablar de este binomio
perfecto que lograron Bury y Peter, pensaron que este museo debería ubicarse en el CUC, el campus de la Universidad
de Guadalajara donde la investigación y el desarrollo continuo de sus docentes y su alumnado transcurre de
manera cotidiana. Allí se han realizado interesantes exposiciones sobre tapices de Oaxaca, Técnicas y manejo de
textiles, homenaje a la recién desaparecida Gloria Elies entre otras interesantes exposiciones.
Localizado casi en el corazón del Centro Universitario de la Costa de la UdeG el pequeño museo que inició con una
dotación inicial de 16 piezas de la residencia de Peter y Bury Gray cuenta hoy día con 120 piezas provenientes de
diferentes artistas y corrientes incluidas las piezas de Coronel, Toledo, y Cuevas y de muchos artistas locales que
han enriquecido el acervo como la escultura de la familia de Ramiz Barquet que da la bienvenida al recinto y un
magníco retrato de Peter Gray que es una muestra viva de la energía que dejó nuestro querido Peter tras de su
muerte.
El museo cuenta con varios programas como el de información sobre técnicas en el arte, así como el de visitas
guiadas para alumnos de primaria. Está abierto a todo público de manera cotidiana y este viernes 30 de noviembre
celebrará con mucho orgullo su X aniversario.
Enhorabuena a Bury Gray, a la comunidad universitaria que preside Max Greig y a todo el comité de apoyo que han
trabajado para generar este recinto cultural de gran valía para la comunidad. Y usted ya conoce este pequeño
remanso cultural. La cita es este viernes a partir de las 5:30 de la tarde en el CUC.